EDUARDO BARRENECHE
Problemas de salud y el traslado de presos en el penal de Libertad, fueron los detonantes de la renuncia del director de Cárceles, Jorge Szasz. Menos claros son los motivos que llevaron a la dimisión del director de Inteligencia, Luis Pereyra.
Desde marzo de este año, la situación en Cárceles se caracterizó más por relevos de jerarcas y procesamientos de oficiales por concusión (coimas) que por incidentes vinculados con presos, con excepción de una manifestación de reclusos del penal de Libertad ocurrida el lunes 20 en protesta por cortes de energía eléctrica.
El director de Cárceles, Jorge Szasz, estuvo internado durante un mes en el Hospital Policial aquejado de una dolencia cardíaca. Un chequeo de rutina le detectó la dolencia, la cual se agravó por el alto nivel de stress padecido por Szasz, según fuentes penitenciarias.
Tras ser dado de alta, se reunió el martes 28 con el Comando de Cárceles para ponerse al tanto de lo que ocurrió en los principales penales del país. En ese encuentro, Szasz se quejó de que el nuevo ministro Jorge Bruni hacía demasiadas preguntas sobre las actividades carcelarias y aclaró que "acá no se oculta nada".
El jueves 30, el director carcelario envió una carta a Bruni donde le planteaba su renuncia indeclinable alegando motivos personales.
Szasz dijo a El País que no tuvo ningún enfrentamiento con el ministro Bruni. "Este es un caballero. Tuvo la grandeza de visitarme en el hospital cuando yo estaba enfermo. Desde que me reintegré a la Dirección, no he hablado con él", dijo el inspector policial.
Otras fuentes carcelarias indicaron que las preguntas de Bruni estaban vinculadas a movimientos internos en el penal de Libertad que beneficiaban a una decena de presos. La mayoría de estos cambios se hicieron cuando Szasz se encontraba internado y fueron ordenados por mandos medios policiales, según las fuentes.
Los presos beneficiados por estos cambios son un grupo heterogéneo integrados por narcos, veteranos y otros que carecen de condena.
Bruni mantuvo el mismo equipo de Szasz. Ayer designó como encargado del despacho al inspector Horacio Zaugg, quien ocupaba la subdirección.
PROBLEMAS. La situación interna de cárceles se vio convulsionada en los últimos cinco meses con los procesamientos con prisión de un comisario y dos subcomisarios por delitos de concusión (coimas).
El 19 de marzo de este año, fue remitido un comisario que ingresaba armas y drogas al Complejo Carcelario de Santiago Vázquez (Comcar). La investigación, realizada por el Departamento de Inteligencia Penitenciaria (DIAP), estableció que el comisario también cobraba a los familiares de reclusos prometiendo traslados a mejores celdas. Dos meses más tarde, efectivos del DIAP detuvieron a un subcomisario del Comcar mientras recibía dinero de una mujer vinculada a un encarcelado.
En julio de este año, otro subcomisario -ex jefe del Módulo I y jefe del Economato del Comcar- fue procesado por coimas. El subcomisario les pidió dinero a dos reclusos de alto nivel económico y los presionó durante semanas para que le entregaran US$ 300.
Además de estos casos de corrupción, existieron marchas y contramarchas en la designación de autoridades del penal de Libertad. El 26 de junio de este año, luego de suspender los cambios en el comando de este establecimiento, Bruni accedió a la solicitud realizada por Szasz de remover al director del penal de Libertad, Leonardo Conde, quien sufrió un desgaste de su salud. En su lugar quedó el subdirector del penal, Gustavo Fontes.
Por su parte, ante el cese de funciones del director nacional de Información e Inteligencia, inspector principal Luis Pereyra, el Ministro designó como encargado del despacho al inspector mayor José Enrique Chabat.
En un editorial publicado en su página web, el Círculo Policial acusó al gobierno de "de-sarticular" a Inteligencia porque "combatió" a políticos de izquierda.
Reunión de técnicos en seguridad pública
Los días 4 y 5 de agosto se realizará en Montevideo un seminario sobre seguridad pública organizado por las Naciones Unidas.
El subsecretario del Ministerio del Interior, Ricardo Bernal, señaló que este evento tiene como objetivo la producción de insumos para la II Reunión de Ministros en Materia de Seguridad Pública en las Américas (MISPA II) que se hará en breve en Santo Domingo (República Dominicana).
En el encuentro, los técnicos de Colombia, Ecuador, Honduras, Perú, República Dominicana y Uruguay elaborarán informes sobre gestión de la seguridad pública; prevención de la delincuencia, violencia e inseguridad; gestión de la policía; participación ciudadana y cooperación internacional.
El sociólogo Rafael Paternain dijo que el encuentro permitirá comparar la seguridad en Uruguay con países latinoamericanos.