París | El presidente francés, Nicolas Sarkozy, fue dado de alta por la mañana de ayer luego de ser hospitalizado el domingo tras sufrir una descompensación mientras practicaba deportes. El mandatario tendrá que reposar "algunos días" pero sin tratamiento médico, informó un comunicado del Elíseo.
Sarkozy, de 54 años, abandonó a pie el hospital Val de Grace acompañado de su esposa, la cantante Carla Bruni, y se dirigió a la residencia oficial de la Lanterne, en las afueras de París. El diagnóstico es de "lipotimia`` debido a excesivo ejercicio bajo altas temperaturas y cansancio por exceso de trabajo para lo que los médicos le recomendaron algunos días de reposo. La prensa francesa culpó al "hiperactivismo`` de Sarkozy por el colapso.
En apenas una semana, el líder francés cenó con el presidente de Egipto en París, viajó a los Alpes para ver parte del Tour de France y voló a Nueva York para asistir al concierto de su esposa, todo mientras se ocupaba de gobernar una de las naciones europeas más importantes, en medio de la crisis económica internacional.
El desmayo del domingo retomó un asunto delicado en Francia, donde la salud de los presidentes estuvo cubierta de misterio. Tanto, que los franceses no se enteraron del cáncer de médula de Georges Pompidou hasta que murió mientras aún era presidente.
Otro ejemplo fue el ex presidente Francois Mitterrand, que sistemáticamente le pidió a su doctor que falsificara sus informes médicos. AP