El diseño escocés se ha usado desde hace varias temporadas y una vez más este año es considerado como una tendencia que invade nuestro guardarropa.
Este inconfundible estilo permite crear distintos tipos de looks y se puede apreciar en cualquier prenda desde abrigos, hasta blusas, pantalones, las clásicas faldas con hebillas al costado, vestidos, medias, y leggins. También en accesorios se ve en abundancia, en pañuelos, chalinas, boinas, bufandas, bolsos, carteras, relojes y zapatos.
La paleta de colores es muy amplia, va desde los clásicos, negro, blanco, rojos y verdes hasta originales diseños con amarillos, violetas, rosados y colores pasteles.
Se trata de una destacada tendencia que abarca no solo al sexo femenino sino también al masculino y como siempre se ha dicho y hoy se confirma: "la moda va y viene".