Varios analistas estadounidenses han coincidido en que el formato de cine 3D no está dando los resultados económicos que se esperaba, afirmaba Los Angeles Times, a pesar de que se nota un fuerte interés del público. Los números que hasta ahora vienen arrojando las recaudaciones de las exhibiciones en 3D no indica que haya grandes ventajas financieras frente a las salas tradicionales.
En este año se han estrenado cinco películas. Bloody Valantine facturó 6 veces más en 3D que en 2D. Coraline hizo 3 veces más. Monstruos Vs. Aliens hizo 2.1 veces más. Up facturó 2.2 veces más. Y La era del hielo hizo 1.4 veces más. A pesar de las diferencias, no son los esperados para los costos y exigencias de sostener el cine 3D, desde la producción hasta la exhibición. Aún es pronto para arrojar conclusiones. Los grandes sellos y cadenas de cine se han jugado fuerte por este formato en un plan a largo plazo.