La costumbre uruguaya de dejar todo para último momento y algunas empresas que entregaron tarde los comprobantes del Impuesto a la Renta de las Personas Físicas (IRPF) a sus trabajadores llevaron a que ayer se produjera una avalancha de declaraciones juradas de ese tributo, en el último día para entregarlas.
Se superarán las 105.000 declaraciones recibidas.
De hecho, "como ocurre cada vez que hay un vencimiento se dan aglomeraciones" y eso llevó a que la Dirección General Impositiva (DGI) diera números para la semana próxima para asistir a algunos contribuyentes, dijo a El País el director general de Rentas, Nelson Hernández. Esa situación se dio en Montevideo y Maldonado, agregó.
"No vamos a tener cola, porque toda la gente que quede se le da número para la próxima semana".
A esas personas no se les aplicará multa por presentar la declaración fuera de fecha. A su vez, la primera cuota para pagar saldos de IRPF (en caso que la declaración así lo arroje) vence el lunes, por eso la DGI analiza "cómo contemplar a esas personas", dijo Hernández.
De todas maneras, "no le vamos a hacer pagar los platos rotos a los que tuvieron problemas para presentar la declaración", afirmó.
El director de Rentas, señaló que en Maldonado se dio el caso de empresas de la construcción que recién hoy entregaron a sus empleados los comprobantes de las retenciones efectuadas por el IRPF y que son necesarios para confeccionar la declaración jurada.
Ayer hasta las 16 horas, se habían presentado 104.500 declaraciones y al quedar unas horas más (hasta las 20 en Montevideo), Hernández estimó que se superarán las 105.000 declaraciones.
Aquellos casos en que la declaración dio saldo a pagar, pueden hacerlo en seis cuotas, la primera de las cuales vence el lunes.