CERRO LARGO | NÉSTOR ARAÚJO
La Policía de Cerro Largo investiga varias denuncias de intentos de estafa y extorsión contra comerciantes, de personas que intentan hacerse pasar por inspectores municipales de salubridad y solicitan pagos de "multas" de $ 5.000. La Intendencia, por su parte, alertó sobre estos intentos delictivos. Robert Olivera subdirector de Servicios, expresó que es una alerta a los comerciantes en general.
Por el momento sólo se registraron casos en la ciudad de Rio Branco, pero podrían extenderse al resto del país.
La mecánica es la siguiente: un supuesto "inspector" llama por teléfono a un restaurante, le explica al propietario que por denuncias de otros comerciantes del mismo ramo le van a hacer un interrogatorio telefónico. Luego de indagarlo pormenorizadamente, buscan alguna carencia de documentación o de infraestructura para hacerle creer que mediante el pago de una multa queda exento de cualquier irregularidad ante la Intendencia.
Establecen en la conversación que la multa a pagar es de $ 5.000 y que depositando en una cuenta en Abitab a nombre de Ana María Correa -supuesta jefa de Bromatología municipal, de quien aportan un número de cédula- queda al día y el trámite no sigue su curso, eliminando la multa.
El que se hace pasar por inspector señala que por la mitad de esa cifra es capaz de borrar de los sistemas informáticos de la Intendencia la sanción aplicada.
El titular de la parrillada La Fogata de Rio Branco, contó a El País detalladamente la forma en que opera el hombre que llama por teléfono. "Habla muy bien y con lujo de detalles, formulando un cuestionario tan profundo que nos hace caer en la trampa, porque es obvio que alguna carencia tenemos en materia de bromatología", indicó Natalio Goncálvez. Él nunca aceptó depositar el dinero que le solicitaban a cambio de levantar la supuesta multa, al igual que otros comerciantes. "Lo primero que hice fue llamar a la Intendencia y preguntar si imponían multas telefónicas", dijo. Así se enteró que era una maniobra fraudulenta.