Blanca Filippini llegó ayer al Centro Tarará para continuar con su tratamiento después de su prolongada internación en el Pereira Rossell y según contó su madre, Ana Lafuente a EL PAÍS digital, se encuentra bien y contenta.
Ana Lafuente dijo que en este primer día en el centro, Blanquita "se ha hecho varios amigos que están en situaciones similares y no se siente menos".
Además, Ana confirmó que ahora Blanca puede hablar "sin problemas". "Me pide la comida, conversa con los otros chiquilines y hasta habla por teléfono con el padre", sostuvo.
Por otra parte, mañana comenzarán el tratamiento en el Centro Teletón, en el cual Ana dice que es "en el único lugar donde Blanquita va a poder salir adelante".
En otros aspectos, mañana llegarán las prótesis que se realizaron especialmente para Blanca desde Rivera. Las mismas serán entregadas en manos del ex jugador Darío Silva y su fabricante Enrique Ostrovsky.
Días pasados la ministra de Salud Pública, María Julia Muñoz dijo que en el caso de Blanca Filippini no hubo mala praxis. Al respecto, Ana Lafuente dijo que va a esperar. "Yo se que la llevé tres veces, y si la hubiesen atendido como corresponde no estaría así", sostuvo, al tiempo que manifestó que iba a dejar el asunto "en manos de dios".