Requisa en cárcel de Canelones halla cortes, celulares y drogas

La medida fue a raíz del homicidio de un recluso el viernes

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CANELONES | PATRICIA MANGO

Una requisa realizada ayer en la cárcel de Canelones permitió incautar cerca de 40 teléfonos y más de 100 cortes carcelarios de diferentes tamaños, marihuana, pasta base y escabio (bebida alcohólica que elaboran a base de fermentación de frutas). La incautación surgió tras la muerte del recluso Gustavo Trinidad apuñalado el viernes pasado.

Si bien la requisa fue de carácter general quedaron pendientes una de tres "barracas" y los sectores "A" y "C" del módulo II.

El operativo se enmarca en la preservación de la seguridad de policías y reclusos dijo a El País el II jefe de zona Mario Muniz. El despliegue fue de proporciones: participó más de un centenar de policías de Dirección de Seguridad, Grupo Especial de Operaciones, cárcel, Policía Técnica y Dirección de Investigaciones. La mayor cantidad de incautaciones, surgió del módulo II. Es que allí se alojan los presos más peligrosos. Se dieron varios momentos de tensión pero no pasaron a mayores. Pese a lo exhaustivo de la revisación, la policía cree que pudo quedar algo que no fue visto. Es que el factor sorpresa alcanza para las primeras 10 celdas pero luego se corre la voz y muchos intentan deshacerse de los elementos que los comprometen.

de todo. Entre lo que fue llevado a Jefatura de Policía para su conteo y posterior desecho, figuran 127 cortes, barras de hierro de 1,20 metros, 36 teléfonos, 19 cargadores, 15 dosis de pasta base, 15 pastillas, marihuana, alicates, bombillas, un libro, una pelota de ping pong y frascos. También había un "correo": piola hecho de retazos que sirve para "pasar" cosas de una celda a otra utilizando las ventanas. Pese a sus años en la policía, Muñiz aceptó que ni él mismo sabe a veces de dónde sale la materia prima para los cortes. "Imagínese cualquier parte de lo que sea", una reja, cama, ventana, hormigón, una columna, tejido, cualquier cosa sirve. Y "preparar una punta" les lleva un mínimo tiempo, al lado de lo que puede llevarle al común de la gente.

Huecos, colchones, el dorso de los afiches, cualquier cosa sirve para esconder cosas. Y cuando se ven demasiado evidenciados, los tiran para el patio. La droga encontrada ayer estaba en el patio. "Buscan un lugar para sacarse de encima, lo que pueda comprometerlos", indicó Muniz.

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