DURAZNO VÍCTOR RODRÍGUEZ
Lacalle habló de unidad interna, más allá del resultado del 28, y espera que el que pierda apoye al ganador. En Durazno encabezó una colorida caravana con sus partidarios.
El intendente Carmelo Vidalín fue el mejor anfitrión que podía esperar Luis Alberto Lacalle en su gira de ayer por Durazno.
Vidalín, líder de la agrupación Soplan Vientos Nuevos, estaba exultante por la impresionante caravana que se formó desde el zoológico hasta el club Wanderers, donde el candidato presidencial blanco iba a hablar a sus partidarios.
Y Lacalle agradeció esa bienvenida elogiando al intendente de Durazno, de quien dijo que "ha sabido abonar la tierra para los emprendimientos, de la forma en que se hace hoy en todo el mundo, desde la China comunista hasta Estados Unidos".
Con la muleta que ha sido compañera de su gira por los departamentos, y que lo acompañará aún "por dos o tres semanas", Lacalle se demoró en llegar al estrado, deteniéndose con los partidarios que querían abrazarlo, estrecharle la mano o sacarse una foto con él.
CALMA. Ya con el micrófono a su alcance, su voz tronó para criticar las políticas laborales del gobierno, "que han llevado a destruir fábricas, y no a un equilibrio entre empresarios y empleados".
Pero el eje principal de su discurso no lo constituyó el actual gobierno, sino la interna blanca, que definió como "una interna calma". Sobre ello, dijo que "el tono lo dimos nosotros en la elección pasada, cuando habiendo doblado en votos el Dr. (Jorge) Larrañaga a nuestra lista, inmediatamente concurrimos a saludarlo y a apoyarlo".
"Con el doctor Larrañaga no tenemos ni pleito, ni lucha ni combate. No hemos dicho una palabra que no sea de unidad siempre", agregó.
El líder de Unidad Nacional no dejó pasar una referencia a las encuestas, que le atribuyen ventaja en la carrera. "Para mí, valen cuando marcan una tendencia; cuando son dos, tres, cinco, diez encuestas y van dando siempre lo mismo, eso tiene un valor".
"Yo nunca me he agrandado cuando iba adelante en las encuestas, ni me achiqué cuando iba atrás", dijo el precandidato blanco.
Un café y una foto
En las giras por el interior, la presencia de los precandidatos despierta pasiones. El cantinero del club Wanderers, José Torales, no desaprovechó la ocasión y cuando Lacalle se dirigió a degustar un café en la cantina, ya tenía pronta la cámara para sacarse una foto con él.