WASHINGTON | AGENCIAS Y SERVICIOS
Corea del Norte respondió ayer a las duras condenas de la comunidad internacional por la prueba atómica subterránea que efectuó el lunes pasado con una nueva vuelta de tuerca. Pyongyang ensayó dos misiles de corto alcance (unos 130 kilómetros), que se sumaron a los tres que había disparado el lunes. Los dos proyectiles -uno tierra-aire, y otro tierra-mar- fueron lanzados desde la costa este del país, según informó la agencia surcoreana Yonhap. Según esta misma agencia Corea del Norte realizó un nuevo lanzamiento en el Mar Amarillo esta madrugada. El régimen de Kim Jong-il arremetió también contra EE.UU. y le advirtió contra cualquier intento de atacar el país asiático.
En respuesta al ensayo atómico -el segundo que realiza el Norte en su historia, aunque de una potencia muy superior al de octubre de 2006-, Corea del Sur anunció que se va a unir a la llamada Iniciativa para la Proliferación de la Seguridad (PSI, en sus siglas en inglés), impulsada por EE.UU., cuyo objetivo es impedir el tráfico de armas de destrucción masiva. La iniciativa, en la que participan más de 90 países, incluye la detención y registro de barcos en alta mar y ejercicios militares. Pyongyang ha dicho en el pasado que consideraría una declaración de guerra la participación de Seúl en este grupo.
Japón aprobó una resolución parlamentaria en la que califica las acciones norcoreanas de "actos imprudentes" y urgió al Gobierno a imponer sanciones más duras. Moscú suspendió una comisión intergubernamental ruso-norcoreana de comercio y economía, aparentemente como queja por la prueba nuclear.
China, lo más parecido a un aliado que tiene el Norte, se declaró el lunes "totalmente contraria" a la prueba y pidió a Pyongyang que regrese a las negociaciones para el desmantelamiento de su programa de armamento atómico. Pero los analistas consideran poco probable que respalde sanciones duras de la ONU. El Consejo de Seguridad de la ONU, que el lunes condenó el ensayo nuclear, se encuentra elaborando una resolución por la cual sancionaría a Corea del Norte.
Pyongyang reiteró sus críticas al presidente Barack Obama y dijo que no es mejor que George W. Bush. "La actual Administración estadounidense está hablando de lo que llama un `cambio` y un `diálogo bilateral`, pero, en realidad, está practicando la misma política temeraria que la Administración de Bush para aplastar a Corea del Norte por medio de las armas", publicó el diario del partido Rodong Sinmun. Y lanzó una advertencia: "Cualquier intento de llevar a cabo un ataque preventivo contra Corea del Norte es una invitación al desastre".
La Administración Obama está trabajando en una respuesta unificada por parte de la comunidad internacional que haga ver a Pyongyang que sus actos tendrán consecuencias. Por su parte el gobierno uruguayo condenó las pruebas nucleares e hizo un llamado a Corea del Norte para regresar a las negociaciones y evitar la crisis.