ALEXANDER LALUZ
Emanuele Rastelli nació en San Marino, en 1968, y se inició en la música a muy temprana edad. Su instrumento, el acordeón, comenzó a sonar en la casa paterna cuando él tenía apenas cuatro años. Motivado por las melodías que su padre silbaba antes de salir para el trabajo, Rastelli comenzó a hurgar en las posibilidades de ese gran fuelle con teclado, y así descubrió la vocación que lo consagró como uno de los acordeonistas más destacados de su país y también a nivel internacional.
En la actualidad, Rastelli lleva seis discos editados desde 1992, y mantiene una amplia agenda de presentaciones. Y con su nuevo material, Reunio (2007), llega hoy a nuestro país, invitado por el Instituto Italiano de Cultura, para tocar en el Radisson Montevideo Hotel, a las 19.30, con entrada libre. El domingo, Rastelli hará su segunda presentación pero en la ciudad de Carmelo, en la sala de la Sociedad Italiana.
Su repertorio, lejos de los clisés pintoresquistas asociados al acordeón, es una incursión sobria, compacta, en un nudo de confluencias estilísticas. Tango, aires de bossa nova y jazz se respiran, por ejemplo, en Reunio, donde el acordeón se articula en pequeñas texturas con la guitarra, el bajo y la batería. De ese ensamble salen algunas piezas de gran impulso rítmico (El dorado), o climas nostálgicos, introspectivos, y hasta tangueros.