El Pit-Cnt inauguró anoche su nueva sede en Jackson y Guaná (ex cine Ópera) con la presencia de un gran número de funcionarios del gobierno que integraron la central obrera años pasados, entre ellos los ministros Víctor Rossi, Marina Arismendi y Eduardo Bonomi.
El edificio fue cedido por el BPS en comodato por 30 años y la obra financiada con el aporte de los más de 320 mil afiliados que, según el dirigente Eduardo Pereyra, se triplicaron en los últimos cuatro años. También se hicieron presentes dirigentes políticos de varios sectores del Frente Amplio y el diputado Pablo Ithurralde en representación del Directorio del Partido Nacional.
El coordinador de la central, Juan Castillo, se refirió a la crisis internacional. Planteó que el objetivo de la central es que los trabajadores "no paguen la crisis como lo hicieron en 2001 y 2002".
"Demasiado esfuerzo se hizo en este período por parte del gobierno, pero también del conjunto de los uruguayos, que aportó con el presupuesto a quitar a tantos de la indigencia", dijo. Agregó que el Pit-Cnt "lejos de hacer el cuento del lobo de anunciar que viene y nunca venía, no anuncia la crisis cuando todavía no se sabe cómo ni de qué forma va a aterrizar". Advirtió que "hay trabajadores que están pagando los primeros coletazos de la crisis" con la pérdida de sus empleos o en seguro de paro, y que esta situación ha llevado al Pit-Cnt "a elaborar propuestas concretas y no esperar a ver cómo nos va a afectar la crisis".