La apertura del "corralito" mutual que tuvo lugar durante todo febrero no generó importantes cambios. De las casi 200.000 personas que podían cambiar de mutualista solamente tomó esa decisión poco más de 20.164 usuarios.
El cambio de usuarios se situó en la mitad de lo que esperaba el Ministerio de Salud Pública (MSP), cuyas autoridades estimaban que se podían registrar en el entorno de los 40.000.
Sin embargo, del total de trámites realizados hasta el sábado pasado, último día de febrero y por tanto última jornada habilitada para cambiar de mutualista, surge apenas que 10.300 se mudaron de institución privada, lo que representa solo el 5% del total de personas que se encontraban habilitadas para ello, según cifras que brindó ayer a El País el director del Banco de Previsión Social (BPS) Jorge Papadópulos.
Además, del total de cambios, 9.416 personas decidieron abandonar el sistema de la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE) y pasar a una mutualista, siendo que eran cerca de 60.000 quienes tenían esa posibilidad, en virtud de que se les había asignado la atención en Salud Pública porque no habían elegido una institución dentro del Fondo Nacional de Salud (Fonasa).
En cuanto a los trabajadores que optaron por cambiar, la decisión fue tomada por 19.716 personas. En tanto que en relación a los jubilados, solo 497 mudaron de institución, lo que representa apenas el 0,5% de los habilitados, informó Papadópulos.
Las cifras totales sobre los resultados de la apertura del "corralito" serán presentadas oficialmente hoy por las autoridades del MSP y del BPS.
POR MUTUALISTA. El cambio de usuarios entre las instituciones privadas representó solo el 5% del total de movimientos.
En ese sentido, a Médica Uruguaya ingresaron cerca de 5.533 personas y salieron casi 300. Por eso, esta institución captó el 25% del total de los cambios, que fueron 20.164 durante todo febrero.
En tanto, el Casmu, institución que desde fines del año pasado atraviesa una profunda crisis institucional y en la cual se prevé una importante reestructura (ver nota central en esta página), perdió 3.215 usuarios y ganó 755.
Mientras tanto, Cosem fue la mutualista que tuvo menos deserciones: apenas 18. En contrapartida logró 1.172 nuevos afiliados. Finalmente, la Asociación Española mostró un nivel más parejo en relación a la cantidad de bajas y altas: 1.743 personas abandonaron la institución, mientras que ingresaron 1.637.
A juicio de Papadópulos, las cifras finales de la apertura del "corralito" demuestra que el sistema mutual tiene "estabilidad", ya que los usuarios están mayoritariamente conformes con la atención que recibe. Eso, a su vez, redunda en beneficio de las instituciones, ya que ninguna terminó con grandes perjuicios.
PROYECTO. En tanto, la Junta Nacional de la Salud (Junasa) enviará en los próximos días un proyecto de ley al Poder Ejecutivo para reglamentar los cambios mutuales en casos excepcionales por motivos de mal servicio o la mudanza del usuario a otro departamento.
El director nacional de Salud, Jorge Basso, en declaraciones que publicó ayer El País, expresó que ya se acordó con las instituciones que se exija un período mínimo de permanencia de tres años para poder habilitar el cambio, lo que garantizará la existencia de un sistema libre pero estable a la vez.
En febrero de 2010, las autoridades habilitarán nuevamente un período de cambios mutuales. Basso indicó que en el futuro, además de brindar la posibilidad a los usuarios con más de diez años de antigüedad, se permitirá a otro grupo de usuarios para que también puedan hacer uso de la opción, lo que estimulará la competencia y la complementación entre todas las mutualistas.