No por esperada es menos lamentable la crisis en que se debate el INAU. En los últimos años se han sucedido motines que contaron en un caso con el protagonismo, como frustrados mediadores, de varios Legisladores oficialistas y sucesivos enfrentamientos con los funcionarios que llegaron hasta levantar una carpa en 18 de Julio frente a la sede del organismo. Hay que reconocer que el tema no es fácil de manejar, pero también es cierto que desde que asumió la actual administración, se mantiene una situación conflictiva que no encuentra fin. A ello se agrega la renuncia de un alto funcionario, que al momento de retirarse aludió a la existencia de focos de corrupción que deben investigarse. Por el material humano comprometido, es de esperar que se encuentre una rápida solución.