Un hombre de 32 años fue procesado sin prisión por la Justicia tras una denuncia que presentó una compañera de trabajo por acoso sexual. Desde fines de 2006 el Parlamento tiene a estudio un proyecto para prevenir estos casos.
La denuncia de la mujer, que trabaja en una carnicería de Paso Carrasco, fue presentada ante la Seccional 26°, que dio intervención en el caso al juez penal de la Ciudad de la Costa, Allen Denby, y al fiscal Fernando Valerio.
La mujer denunció que el hombre, que se desempeña como subencargado del local, abusaba de ella sexualmente haciendo uso de la fuerza.
Luego de tomar la declaración a los implicados y a varios testigos, el juez Denby, a pedido del fiscal Valerio, dispuso el sábado el procesamiento sin prisión de E.G.F.E. por el delito de "violencia privada".
Según indicaron fuentes del caso consultadas por El País, el hombre reconoció que mantenía una relación con su compañera de trabajo, pero negó haberla amenazado.
Además, el procesado admitió que mantenía un vínculo sentimental con otra trabajadora, a lo que se sumó un conflicto laboral que mantuvo tiempo atrás con ambas mujeres producto de una sanción aplicada a una de ellas.
Según el artículo 288 del Código Penal, incurre en el delito de "violencia privada" quien "usare violencia o amenazas para obligar a alguno a hacer, tolerar o dejar de hacer alguna cosa". Este ilícito, que es excarcelable y por tanto puede ser aplicado sin prisión, se castiga con una pena mínima de tres meses de cárcel y una máxima de dos años.
PROYECTO. A fines de 2006, la senadora Margarita Percovich (Vertiente Artiguista) presentó un proyecto de ley que busca prevenir las situaciones de acoso sexual en el ámbito laboral.
La iniciativa define el hecho como "todo comportamiento de naturaleza sexual realizado por persona de igual o distinto sexo, no deseado por la persona a la que va dirigido, y cuyo rechazo le produzca o amenace con producirle un perjuicio en su situación laboral o en su relación docente".
El proyecto, que está a estudio de la Comisión de Asuntos Laborales del Senado, establece, además, cómo deben actuar los empleadores cuando reciben una denuncia por un hecho de estas características.
"No tenemos ningún marco legal en la actualidad que proteja a las mujeres, que en muchos casos no se animan a denunciar los casos de acoso porque las presiones las terminan obligando a cambiar de trabajo. Es necesario un cambio cultural", dijo Percovich a El País. La legisladora espera que el proyecto, postergado ante la urgencia de otras leyes del área, sea abordado en breve en el Parlamento.