Tras la reunión de ayer en la sede de Soplan Vientos Nuevos, sector que lidera Carmelo Vidalín, con Luis Alberto Lacalle, el intendente de Durazno manifestó a EL PAÍS digital que la fuerza del Partido Nacional de cara a las elecciones es cada vez más fuerte. "Lo sentimos en la calle, la gente nos lo demuestra todos los días", señaló Vidalín.
"Eso es cada vez más visible, antes no nos paraban, ahora la gente nos está apoyando y lo noto mucho más en Montevideo, en la capital estamos volviéndonos fuertes", afirmó.
Vidalín hizo referencia a que entendió que no era su momento y que el país necesitaba un estadista como Lacalle para gobernarlo y ante eso decidió apoyarlo.
El centro del discurso que el precandidato de la UNA (Unidad Nacional), Luis Alberto Lacalle, brindó ayer en la sede de Soplan Vientos Nuevos, fue la "ineficacia" del gobierno del Frente Amplio para instrumentar planes contra la sequía, la "fractura" social que vive el país y los "problemas" que exhibe la educación pública.
En el encuentro, Vidalín entregó a Lacalle una serie de propuestas denominadas "Políticas sociales de integración" que fueron elaboradas por técnicos del sector que ahora promueve la candidatura del ex presidente. Lacalle tomó algunas de las propuestas para incorporarlas en un discurso en el que no ahorró críticas al gobierno.
Se refirió al "proyecto de reubicación voluntaria en el medio rural" para asegurar que "antes de reinstalar a la gente en el campo, hay que evitar que se sigan yendo". Ató al tema con la sequía que castiga al país y las "fallidas" respuestas que el gobierno le dio al productor rural.
Apuntó además que las políticas instrumentadas expulsan del campo al "minifundista". Lacalle también se refirió a los planes de Vidalín para atacar la "fragmentación" social. Lamentó que el país esté perdiendo "las bisagras, las articulaciones: el punto de articulación que hace que la sociedad sea una sola".
Aseguró que la sociedad es "diversa por naturaleza" pero aclaró que con este gobierno "la fractura social está mostrando su rostro más alarmante. Hay dos escalas de valores, dos formas de vivir la vida, hasta dos idiomas", afirmó.