Brasilia | El ministro de Hacienda de Brasil, Guido Mantega, afirmó ayer que no habrá recesión en su país y que tiene como meta para 2009 un crecimiento del 4% del Producto Interno Bruto, mientras que el Banco Central prevé un crecimiento de 3,2 % y el FMI 1,8%.
"No se impresionen con los números de diciembre de 2008, porque representan el momento de mayor impacto de la crisis", declaró.
En ese mes la industria brasileña tuvo una retracción de 12,4 %, la peor caída de los últimos 17 años, y se registraron 650.000 despidos. Para Mantega esto se debió a que los empresarios resolvieron contraer la producción ante las señales negativas de la economía mundial, pese a lo cual no hubo caída de demanda interna.
Mantega anunció además la realización de obras públicas, dentro del Programa de Aceleración del Crecimiento (PAC), por un monto cercano a los US$ 61.700 millones hasta 2010, de los cuales unos 32.000 millones serán para el sector energía, concentrados en proyectos de la empresa estatal Petrobras. ANSA