"Pensábamos que a esta hora no habría nadie", lamentaba Isabelle a las tres de la madrugada del sábado mientras hacía cola en la fría noche de París para visitar la exposición "Picasso y los maestros", abierta sin interrupción las últimas 83 horas que estará en cartel.
La exposición estará abierta las 24 horas del día para poder hacer frente al increíble éxito de asistencia y desde el 8 de octubre la han visitado más de 700.000 personas. Durante estas 83 horas de apertura ininterrumpida se espera que acudan 50.000 visitantes que podrán disfrutar de los servicios de librería o cafetería en cualquier momento del día.
NOCTURNOS. "No nos lo queríamos perder", añade Eric Bonsergent, un comercial parisino de 33 años: "dicen que la gente no va a los museos, pero cuando hay una exposición como ésta tiene mucho éxito. La solución de abrir por la noche es brillante", consideró.
Las razones por las que los visitantes eligen este horario son muy diversas. Edouard, de 55 años, director financiero, o Noriko, una japonesa que vive en París, no "habían encontrado tiempo para ir a ver la exposición". Otros han creído que era "una errata". "No lo hemos hecho adrede, en la reserva creíamos que las 02:30 eran las 14:30", explica Gerard Sainton, un informático de 59 años. En cambio, Isabelle Billon, de 53 años, historiadora del arte, pensó que "a esas horas habría menos gente".
Pero la afluencia en las salas de exposición es parecida a la que hay durante el día. El público, mayoritariamente joven, está muy atento y se toma su tiempo para mirar los cuadros.