"Sabemos que choca ver a una enfermera vestida de negro. Pero es nuestra medida de protesta; nosotros no tenemos tanta fuerza como los médicos", dijo a El País una de las licenciadas en Enfermería que están llevando adelante una inusual forma de reclamo: en vez de los clásicos uniformes blancos, tan ligados a la asepsia e higiene característicos de su profesión, ahora visten unos luctuosos atuendos negros.
La medida la tomaron las nurses que trabajan en los CTI públicos de los hospitales Maciel, Pasteur y Pereira Rossell en Montevideo. También abarca a varios centros asistenciales del Interior.
Lo que reclaman las nurses es el cumplimiento de un convenio firmado en diciembre de 2008, que supone un aumento salarial que todavía no han recibido. Pero además exigen negociar las condiciones de su pasaje a ser dependientes de la Comisión de Apoyo de la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE). Hasta el momento, la mayoría de las nurses son contratadas y por ende no reciben ninguno de los beneficios de un empleado público: no tienen salarios vacacionales, ni aguinaldos, entre otras cosas.
Según explicaron a El País fuentes del gremio de enfermeras, en las condiciones actuales que se discuten para el pasaje a dependencia implican una rebaja salarial para las nurses, e incluso, se daría el curioso caso de que personal subalterno (auxiliares de Enfermería) perciban un salario superior al de las licenciadas en Enfermería.
La medida de prestar asistencia con uniformes negros se tomó a la cero hora del 24 de diciembre y se extenderá hasta que les ofrezcan algún tipo de soluciones a sus reclamos.
Las nurses informaron que está prevista una reunión con ASSE para el próximo lunes 4 de enero. Allí se plantearán todos estos temas.