GUSTAVO PENADÉS
Estamos finalizando un año y por tanto es natural que se realicen balances. Se pasa revista a los objetivos, a los propósitos que nos habíamos propuesto, a los hechos que concretamos y, en el última instancia, extraemos lecciones, enseñanzas para el tiempo que se inicia.
El año que está terminando no fue fácil. El país y nuestro partido nos embarcamos en un ciclo electoral que recién encontrará culminación en el mes de mayo. Hasta ese momento las agrupaciones estarán fuertemente movilizadas para intentar asegurar la mayor cantidad de intendencias posible.
Por otra parte, deberán proseguir las negociaciones con el gobierno electo en las áreas seleccionadas y llegar a los acuerdos que la población está esperando del sistema político. Entendemos imprescindible que después de meses y meses de una campaña electoral que además de intensa fue dura, los uruguayos nos sigamos reencontrando: las elecciones pasaron, el país y la vida siguen, y hay un Presidente y un Parlamento electos a los que les debe ir muy bien.
En lo interno, a lo largo de estos meses, el Partido Nacional dio muestras de gran sensatez. En todo momento el respeto y la buena voluntad primaron por encima de cualquier otra diferencia. Es un hecho que más que alegrarnos debemos tomarlo como una fortaleza que será, sin duda muy útil, a la ahora de proyectar las futuras acciones.
En mayo, como antes expresábamos, tendremos las elecciones municipales.
Luego y con los resultados a la vista, el Partido tiene la obligación de diseñar su estrategia de trabajo para los próximos años. Deberá prepararse para el tiempo que viene que siendo político no es electoral. La vida y la dinámica de sus órganos y secretarías deberán revitalizarse, llenando sus estructuras de contenido, de análisis y discusión. Los años que tenemos por delante tendrán que ser de mucha reflexión, de mucho trabajo interno, para desde allí proyectarse hacia la población.
Pero, de todo ello habrá tiempo para conversar.
Ahora se impone, se hace necesario que los compañeros y las compañeras se tomen un buen descanso que bien merecido lo tienen luego de tantos meses de trabajo, de esfuerzo y de emociones intensas.
A ellos, y a los votantes, a los miles de uruguayos; a los miles que son blancos y a los muchos miles más que no lo son pero que nos acompañaron, a todos y a cada uno de ellos deseamos agradecer por la confianza que depositaron en el Partido Nacional, y entre todos, especialmente, a los más jóvenes a quienes el duro golpe de la derrota impactó más fuertemente.
A ellos, más, y por sobre todo, a todos y cada uno de los uruguayos nuestros mejores deseos de que el año que se va a iniciar sea en todo sentido mejor que el que está finalizando. Seguramente, sabrá cada lector darle específico contenido a dicho propósito. Pero, en especial nuestra aspiración de prosperidad para la comunidad; y que esa prosperidad se produzca en un espíritu colectivo de tolerancia, de respeto, y paz.
Mantenga y vigile el nivel de debate y recuerde que nuestras Normas de Participación implican obligaciones y responsabilidades.