MATÍAS CASTRO
Con cincuenta y cuatro años de edad, Willis ha logrado la peculiaridad de ser una de las grandes estrellas de Hollywood y, al mismo tiempo, coquetear ocasionalmente con un tipo de cine de perfil un poco más de culto. Como le ocurre a muchas otras figuras importantes del cine, como Johnny Depp, Steven Seagal o Kevin Costner, su carrera en la música ha quedado opacada por su trabajo en la gran pantalla. Así y todo, se las ha arreglado para continuar trabajando con su banda, The Accelerators, durante más de veinte años. Pero a Uruguay vendría solo.
A mediados de enero Bruce Willis podría llegar a Punta del Este. Sin embargo, el balneario uruguayo no se convertirá en sede del rodaje de una película, ni tampoco en refugio de vacaciones para el veterano héroe del cine de acción. Willis llegaría a Uruguay para participar de una fiesta privada, a la que se asistirá solamente por invitación, y mostraría una faceta muy poco conocida: oficiará de Dj. El hermetismo dentro de la producción de este evento es total, e incluso se ha mencionado la posibilidad de que si se divulgaba la noticia se podría cancelar el evento debido al altísimo grado de exclusividad que se le quiere dar.
Pero la vinculación del protagonista de la saga Duro de matar con la música no es cosa nueva, sino que data desde la segunda mitad de los años ochenta, tiempo en que todavía participaba de la recordada comedia de detectives Luz de Luna. Por esa época Willis disfrutó de cierto éxito en el mundo de los melómanos, grabando un disco de blues y algo de rock llamado The return of Bruno. En ese disco incluyó una canción llamada Respect yourself, que fue más o menos comentada gracias a un documental falso del canal HBO en el que se mostraba al actor interpretándola en distintos eventos históricos, entre los que estaba Woodstock.
El disco estaba firmado por Willis y no por una banda, y fue publicado por el sello Motown. Todas las canciones que incluían eran covers, excepto por un tema coescrito por el actor. Como en ese entonces su nombre estaba muy de moda en todo el mundo, gracias a Luz de Luna y al film Cita a ciegas, el impacto de la edición fue bastante alto en su momento (tuvo buenas cifras de ventas y mucha difusión en radios, especialmente la canción Respect yourself), aunque con el tiempo la fiebre por el costado musical del actor se disolvió.
Sus siguientes dos discos (If It Don`t Kill You, It Just Makes You Stronger de 1989 y Classic Bruce Willis: The Universal Masters Collection, de 2001) no lograron ni de cerca el éxito de esa primera grabación.
Según algunos analistas esto tuvo que ver con el hecho de que a comienzos de los años noventa Willis vivió una serie de fracasos comerciales en el cine en películas como La hoguera de las vanidades, Hudson Hawk, El color de la noche y varias otras. No tardó mucho en volver a las grandes ligas gracias a Pulp fiction, en la que si bien no hacía un protagónico demostró a la crítica que podía hacer de forma competente algo más que tiros y golpes.
Su carrera musical fue quedando atrás, al menos desde el punto de vista del gran público que sólo podía ver sus películas y ocasionales apariciones en televisión. Sin embargo, el año pasado hizo una contribución al disco North Hollywood Shootout, de la banda de rock Blues Traveler. Allí, en la canción Free Willis (Ruminations from behind uncle Bob´s machine shop) no cantaba, sino que hablaba sobre un tema blusero improvisado.
Su gusto por la música siempre ha estado presente. Sin embargo, su trabajo como Dj es toda una novedad, al menos para lo que se conoce desde aquí.
Cantando para la tropa
Además de la música, Willis ha cultivado otro vínculo a lo largo de los años, con el ejército. Para ellos, justamente, ha llegado a cantar en las bases militares en Irak. Con su banda, The Accelerators ha cantado para los militares de su país, continuando una tradición con la que Bob Hope se identificó durante un buen tiempo. Poco después de iniciada la reciente guerra contra el terrorismo por la administración Bush, Willis y los Accelerators recorrieron bases militares estadounidenses en Irak en 2003, como forma de apoyar a sus tropas e insuflar ánimos entre ellos. Según los medios de prensa que lo cubrieron en esa ocasión, afirmaron que muchos soldados no conocían su perfil de cantante pero aprobaban lo que hacía por ellos.