SEBASTIÁN CABRERA
Los herreristas deben revisar su estrategia ante "un tiempo nuevo" donde un candidato con "credenciales democráticas dudosas" seduce a las masas y la izquierda llegará a diez años de gestión. Son algunas conclusiones del primer plenario de la 71.
Casi en caliente, a 24 horas de conocer la derrota, la cúpula de la lista 71 realizó el lunes a la noche una primera evaluación de la situación ante su plenario de militantes, en un salón desbordado de Concordia Nacional, con gente en la vereda.
Allí el ex jefe de campaña Gustavo Penadés dijo que Luis Alberto Lacalle irá "sin preconceptos" a negociar con José Mujica y que a priori "no descarta nada", ni siquiera integrar el gabinete. No hubo dedos acusatorios respecto a la campaña de Lacalle y sí el mensaje de que "todos son responsables", además de apelaciones a la unidad.
Varios legisladores marcaron que la 71 "puso toda la carne en el asador" de cara a esta elección. "Tenemos la sensación del deber cumplido", dijo el diputado Gustavo Borsari. El discurso de los herreristas choca así con una visión más crítica de Alianza Nacional (ver entrevista al diputado Jorge Gandini).
FUTURO. Penadés llamó a los militantes a "hacer entender que hay un tiempo nuevo" con un segundo gobierno de izquierda ("diez años de administración frentista", recalcó) donde "el Partido Nacional debe asumir responsabilidades" y no "reaccionar de forma automática", sino "ser muy creativo".
"Tenemos la obligación de ser la oposición pero también hay otra mitad del país a comprender", afirmó Penadés, con cautela. De cara al diálogo con Mujica, indicó que el Partido Nacional "no debe dar nada por no aceptado ni por aceptado", en referencia a las eventuales negociaciones por el gabinete y también por la integración de entes. "Debe irse a esa negociación sin preconceptos y las dos partes debemos aprender a dialogar. No tenemos que `decir no` de arranque", insistió Penadés, que recalcó que Lacalle escuchará a Mujica y luego el directorio decidirá la postura a asumir en el tema.
El directorio nacionalista sesionará el próximo lunes por primera vez tras la elección. Allí Lacalle trasladará lo conversado con Mujica y se supone que el organismo designará negociadores. Larrañaga tendrá un rol activo a partir de ese momento, dijeron fuentes blancas.
Penadés cree que seguramente los blancos integrarán los entes y dijo que "ha llegado la hora de pensar seriamente en la renovación del Tribunal de Cuentas y la Corte Electoral", para "respetar la realidad política" actual del país.
En tanto, el diputado Pablo Abdala llamó a reflexionar la estrategia y la actitud para el futuro en Montevideo, donde "operan factores más allá de lo coyuntural e inciden aspectos culturales profundos" en la relación del Partido Nacional con la sociedad. La victoria del Frente Amplio sobre los blancos se repite elección tras elección en la capital: "La distancia es innegable, es una realidad que hay que asumir". Abdala invocó a Wilson Ferreira, que dijo que "la lucha por la libertad empieza todos los días". En Montevideo Mujica obtuvo 59,87% contra 35,8% de Lacalle, según los datos oficiales.
OPCIÓN. Hay preguntas sin responder entre los dirigentes de la 71, la lista herrerista de Montevideo, identificada directamente con Lacalle.
En una línea similar a Abdala, la diputada electa Ana Lía Piñeyrúa se preguntó el lunes "por qué un discurso positivo que atendía las preocupaciones de la gente no sedujo a la mayoría del electorado" y sí lo hizo "un candidato de credenciales democráticas dudosas, sin imagen tradicional de presidente, y cuyo programa no se conocía con certeza". Piñeyrúa no tiene respuesta: propuso estudiarlo "con las bases" y recurrir a especialistas, que investiguen las realidades socioculturales.
Piñeyrúa cree que hay que realizar un "análisis estratégico de lo sucedido", pero "sin buscar culpables". A partir de ese análisis debe seguirse una estrategia cuya primera etapa es la elección municipal de mayo. "Es absurdo culpar a los errores del candidato o a la publicidad por la derrota. Es una interpretación muy simplista. Si hay un responsable, somos todos, que no captamos ese cambio que se procesa desde hace mucho tiempo y no nos adaptamos a la realidad", insinuó.
Borsari dijo a los militantes que no se desanimen porque "el Partido Nacional es un partido que no nació para ganar elecciones", pero a la vez "siempre salió de los traspiés electorales". Borsari planteó "respetar los pronunciamientos populares". Su compañero Jaime Trobo puntualizó que el "resultado no se puede desmerecer", ya que Lacalle "fue acompañado por 970.000 ciudadanos".
Ahora la lista 71 se preparará de cara a las elecciones municipales. Los blancos definirán el tema luego del 15 de diciembre, una vez que pasen los efectos de la derrota del domingo. En el Herrerismo muchos creen que lo mejor es presentar varios candidatos en Montevideo, uno por sector. Pero, al final, todo dependerá del candidato colorado: incidirá mucho si Pedro Bordaberry pone un candidato "fuerte" como Hugo De León, cuyo nombre ha sido manejado desde tiendas coloradas. Por el momento los nacionalistas observan como inviable un acuerdo con Bordaberry para las municipales, ya que incluso existen trabas legales para ello.
Con lápiz y papel a ver a mujica
Luis Alberto Lacalle se reunirá el viernes con el presidente electo José Mujica en la sala Ramírez del Palacio Legislativo. Lacalle irá sin Jorge Larrañaga, así como Pedro Bordaberry asistió solo a la reunión con Mujica.
En estos días Lacalle ha usado esta frase con su entorno: "Voy a ir con lápiz y papel a anotar". Luego trasladará la propuesta al directorio, para que resuelva. Lacalle dedicó la mañana de ayer a repasar asuntos personales en su despacho del directorio y de noche viajó a su campo en Florida. El domingo, en la sede de la UNA, agradeció el apoyo de Julia Pou y de su familia. Un día después, en Facebook su hija Pilar escribió que tiene "la conciencia tranquila de que se hizo lo humanamente posible". Y apuntó: "Me voy a tomar unos mates con el Qki que se despertó a las 6 de la mañana. Todavía le quedan energías. Un toro el tío".
Un golpe para la juventud blanca
La hija de Ana Lía Piñeyrúa no para de llorar desde el domingo. Lo cuenta la diputada electa y dice que es una muestra de cómo los adolescentes y jóvenes sintieron en mayor medida el golpe del domingo. El lunes en el plenario de la Lista 71 había un clima general de resignación, pero los rostros más tristes pertenecían a los jóvenes herreristas. "Ellos tenían mucha ilusión, ven cinco años negros, pero todos fuimos jóvenes alguna vez", admite Piñeyrúa.
En tanto, la estrategia de comunicación de Lacalle también está bajo lupa. En respuesta a reproches de dirigentes a la estrategia "errática", Noelia Franco, encargada de prensa de la fórmula, dijo a radio El Espectador que "la campaña se perdió porque nadie laburó y solo Lacalle y Larrañaga metieron como locos (...) Siempre cumplimos órdenes como los milicos. Lamento que desde las sombras no se dé la cara".