Las negociaciones que el presidente electo José Mujica empezó ayer con la oposición -con el primero que se reunió fue con el líder colorado Pedro Bordaberry-, no prevén la integración de blancos y colorados en el futuro gabinete, que sería exclusivamente frenteamplista.
La oposición sí tendría participación en las direcciones de las empresas públicas y en los organismos de contralor: dos en los de cinco miembros y uno en los de tres, dijeron a El País fuentes del entorno de Mujica.
Más allá de la decisión del Frente Amplio de no abrir el gabinete para la oposición, tampoco existe ambiente entre blancos y colorados de aceptar ministerios. Igual están a la espera de qué ofrecerá Mujica.
"El Frente es mano", dijeron ayer a El País dirigentes blancos y colorados.
Mujica recibirá el viernes a los otros dos líderes de la oposición: Luis Alberto Lacalle y Pablo Mieres.
Bordaberry dijo ayer que en la reunión con Mujica no se habló de cargos, y que sólo acordaron integrar grupos de trabajo a nivel técnico para discutir acuerdos en las áreas de seguridad, medio ambiente, educación y energía, los cuatro puntos propuestos por el FA.