39.000 dólares. Esa es la cifra que acaba de ser robada en la agencia El Gaucho del Banco República. El ladrón se hizo pasar por un apoderado de una cuenta, su identificación no es posible porque la huella digital fue mal tomada y por lo tanto, el caso será harto difícil. No es la primera falla en los controles en organismos del Estado. Mencionemos apenas aquella que tuvo mayor repercusión.
El 1º de abril de 2008 fue descubierto el robo de 350.000 euros de la bóveda de la central del BROU. Aparte de otras vicisitudes, incluyendo separaciones del cargo de funcionarios así como un suicidio, nunca hubo procesamientos y el dinero jamás apareció. Ahora tenemos lo de la agencia mencionada. ¿Qué irá a ocurrir? ¿Entrará el caso en un Dédalo inconducente, como el robo del año pasado?