En el encuentro de representantes de los bancos privados y de la Bolsa de Valores con la fórmula Mujica-Astori, Julio de Brun señaló que el programa del Frente Amplio tiene "señales ambiguas" con respecto al secreto bancario.
En la primera edición del ciclo "El FA escucha", la fórmula presidencial recibió al director ejecutivo de la Asociación de Bancos Privados del Uruguay, Julio de Brun, y al presidente de la Bolsa de Valores, Ángel Urraburu. Danilo Astori habló durante escasos minutos, y José Mujica se limitó a escuchar y tomar nota.
Entre el público estaban los directivos de los bancos Itaú, Santander, BBVA y Citibank, integrantes de AEBU y dirigentes del Frente Amplio, como el subsecretario de Economía Andrés Masoller, el ex integrante del equipo económico Fernando Lorenzo y varios legisladores.
De Brun, que fue presidente del Banco Central durante el gobierno de Jorge Batlle, citó parte del programa de gobierno del Frente Amplio con respecto al levantamiento del secreto bancario. El texto señala que el secreto bancario se levantaría "con exclusivos fines fiscales para controlar la evasión impositiva".
De Brun señaló que estas expresiones "pueden estar al filo de la constitucionalidad" y que las medidas propuestas "generan dudas" ya que plantean un cambio a futuro pero ya existen actualmente, e implican "un alto deterioro de la calidad del secreto bancario".
El economista indicó que sería "un problema" que los administradores tributarios "sean quienes decidan el alcance de los derechos individuales". "Uno no sabe si va a seguir habiendo filtraciones al secreto bancario con fines fiscales", señaló.
Al final de las exposiciones, Astori afirmó que el Frente Amplio "no prevé para el próximo gobierno modificaciones a las normas sobre el secreto bancario". Además, agregó "un matiz de discrepancia", con De Brun, ya que no cree "que la decisión final esté en manos del administrador tributario". Para Astori, de acuerdo al nuevo sistema tributario, la decisión de levantar el secreto "queda única y exclusivamente en manos del juez", y aclaró que "lo que se pretendió con esa modificación es agilitar un eventual levantamiento de esa norma cuando hay indicios de evasión tributaria, lo cual es delito", remarcó.
Facturas. Entre otras "amenazas" para el sector financiero, De Brun señaló que "al acceso a tecnología de bajo costo en materia de comunicaciones está muchas veces supeditado a otros objetivos, como defender el monopolio de Antel". Instó a considerar que "esto tiene efectos sobre los usuarios intensivos, que necesitan estos recursos con el menor costo posible para poder competir internacionalmente".
De Brun también destacó que el sector financiero "no tiene ninguna característica que lo haga excesivamente rentable o que tenga ganancias monopólicas en comparación con otros sectores", pero, sin embargo, "tiene una acumulación de medidas que lo tratan desfavorablemente frente a otros", indicó.
De Brun expresó su deseo de que "vayan desapareciendo viejas dicotomías sobre sector financiero y sector productivo" y "sobre lo público y lo privado, que no hacen más que distorsionar el análisis de la realidad".
Astori, por su parte, respondió que "ya hace tiempo quedó atrás un debate acerca de supuestas incompatibilidades entre los sistemas productivo y financiero".
Por su parte, Urraburu elogió el proyecto de ley del mercado de valores, presentado en esta legislatura, que "permitió intercambiar opiniones de forma asidua con el Ministerio de Economía". Urraburu destacó que el mercado de valores está "sobrerregulado", ya que actualmente "los corredores usan más tiempo en llenar formularios que en vender papeles de renta". Urraburu consideró que el mercado de valores es crucial para el desarrollo económico del país.
La salud del sector
Julio de Brun señaló que el régimen previsional en el sector financiero "implica un tratamiento tributario más gravoso que en el resto de los sectores". Indicó que "la generalización del sistema estatal no trae una mejora en la salud de los empleados, sino que actúa como un impuesto, que afecta la competitividad del sector".
Astori reconoció que "se deben analizar los criterios de previsiones", ya que no deben estar "congelados en el tiempo".