Hoy continuarán las lluvias pero con un marcado descenso de la temperatura, que ayer alcanzó los 41°C en Salto. Las tormentas previstas para esta madrugada motivaron una alerta naranja de Meteorología, vigente hasta la mañana de hoy.
El Norte del país volvió a vivir ayer otra jornada de intenso calor. En Salto a las 17 horas el termómetro marcaba 41°C y no se habían producido precipitaciones, tan ansiadas para el sector productivo que comenzó a sentir la falta de agua en cultivos y pasturas.
Centenares de familias se concentraron en la zona costera del Río Uruguay para paliar las altas temperaturas. Algunos, pese a que no se han habilitado lugares de baños en el curso de agua, ingresaron para ducharse en medio de las fuertes corrientes existentes, ya que el nivel está cuatro metros más alto que lo normal. Sin vigilancia, menores y no tanto disfrutaron del río en zonas peligrosas y sin chalecos salvavidas.
En otra zonas del país sí se registraron abundantes precipitaciones. Por ejemplo, en Nueva Palmira cayeron 118 milímetros entre el sábado y ayer.
La máxima nacional registrada por Meteorología fue de 39,3°C en Bella Unión. El organismo oficial emitió una advertencia naranja -riesgo meteorológico importante- vigente desde las 17 horas de ayer hasta las 7 de hoy por precipitaciones puntualmente copiosas, vientos entre 75 y 120 kilómetros por hora, intensa actividad eléctrica y granizo.
Hoy Meteorología prevé que haya descenso de temperatura con cielo nuboso y cubierto, precipitaciones y tormentas, algunas de fuerte intensidad en la madrugada. Las temperaturas extremas para Montevideo serán 13°C y 17°C, mientras que para la máxima nacional se espera en el Noreste (Artigas, Salto, Paysandú y Río Negro) con 23°C.
Mañana, en tanto, será un día de frío a templado y cálido en el Norte. El cielo estará nuboso y cubierto con persistencia de precipitaciones y tormentas dispersas. La mínima esperada es de 12°C y la máxima de 16° C.
RECONSTRUCCIÓN. Más de un centenar de casas sufrieron daños de distinta consideración el viernes pasado, cuando un tornado atravesó una amplia zona rural en el límite de los departamentos de Treinta y Tres, Durazno y Florida, donde ocasionó una muerte.
Carlos María Correa, de 57 años, fue aplastado por una pared que se derrumbó en un establecimiento rural del Paraje Monzón, a pocos kilómetros de Cerro Chato. Los fuertes vientos también provocaron la muerte de Mario González, de un año, en Rocha, cuando se desplomó parte del techo de la vivienda y de una estufa.
En Cerro Chato las secuelas van desde la voladura de una chapa del techo hasta el derrumbe total de la estructura de la vivienda. Sólo en los complejos de Mevir hay unas 80 fincas que necesitan reparación, a las que hay que sumar al menos diez con daños serios.
Las tres Intendencias coordinan el aporte de los materiales que se requieren mientras que el Ejército brindará mano de obra. Diferentes firmas privadas y particulares efectuaron donaciones y una empresa de construcción ofreció hacer una jornada solidaria de reconstrucción, para la cual aún no hay fecha, ya que depende de la disponibilidad de los materiales necesarios, dijo el secretario de la Junta Local de Cerro Chato, Leandro Araujo.
La cifra
90 Es la cantidad de viviendas que hay dañadas en Cerro Chato a raíz del tornado que afectó el viernes pasado a esa zona.