G. TRINIDAD / P. MANGO
"¡Estás armado hijo de puta te voy a matar!", le dijo el delincuente a Willy cuando vio que éste tomaba el arma que tenía cerca de la caja. "Ahí me di cuenta que era él o yo", comenta Willy apoyado en un bastón para no forzar la herida.
Esta vez vivió para contarlo aunque el balazo del rapiñero le atravesó la ingle.
Por esto ayer Willy Fernández (51) se movía muy lentamente dentro de su autoservice de Los Horneros esquina Los Cisnes, de Solymar Norte a la altura del kilómetro 25,200. "Tendría que estar en la cama. La bala me atravesó la ingle pero no tocó órganos vitales, aunque ahora tengo que andar con bastón y tomar todo esto. Yo que nunca tomé nada", comenta mientras tira sobre el mostrador unas cinco cajas de medicamentos.
"Tengo que abrir porque no me puedo dar el lujo de estar cerrado", dice el comerciante que hace unos meses se enfrentó con un cuchillo a otro rapiñero. Ahora el tiempo parece moverse más lento junto con su convalecencia, pero el sábado a las 19 horas su vida pendió de un hilo en cuestión de segundos. Willy estaba solo en el autoservice. Sentado miraba el partido de fútbol entre Uruguay y Perú. Sin duda el rapiñero aprovechó el partido a sabiendas que las calles estarían vacías. "Cuando me di cuenta que alguien había entrado ya tenía el arma en la cabeza y escuché la voz del tipo que me decía que no me diera vuelta". Willy le preguntó si era una broma pero el delincuente le sacó los lentes con el caño del arma y se lo puso en un ojo. Willy le dejó la caja pero el delincuente la golpeaba sin saber abrirla. "Le abrí la caja y le dije que abajo había otra bolsa con más dinero". Willy esperaba que se agachara para agarrar lo que en realidad era un bolsa de caramelos mientas él tomaba su arma. Pero el rapiñero lo vio. Cuando le dijo que lo iba a matar, Willy se tiró a un costado del mostrador. Las piernas y la cintura le quedaron a la vista. Uno de los dos tiros que hizo el rapiñero le dio en la ingle. Desde el piso Willy alcanzó a tirar. "Me parece que le di porque el tipo hizo como un temblor", cuenta.
ATROPELLADO. Con el dinero de la caja el delincuente se subió a una moto y huyó. Pero no fue muy lejos porque un vecino que llegaba en auto y vio el tiroteo se le fue encima a la moto y lo atropelló, tirándolo. Perdió el arma, el dinero robado y un champión. Antes de irse alcanzó a arrancar la matrícula de la moto. Dos horas después del fallido asalto la dueña de la moto hizo la denuncia de que se la habían hurtado con llave puesta y todo. No convenció a la Policía que poco más tarde comprobaba que el delincuente era su esposo, con el cual tiene una hija en edad escolar.
La mujer está detenida y el hombre identificado. La Policía de El Pinar realizó varios allanamientos ayer en Colonia Nicolich, donde viven su hermana y su madre, buscándolo. Se le conoce como "El pelado" y tiene 33 años. Vive en Paso Carrasco con su mujer aunque ella afirma que no viven más juntos. "El pelado" tiene varias rapiñas y ha estado preso en reiteradas oportunidades.
Hace un mes salió en libertad del penal de "Las Rosas" en Maldonado. Se estima que es consumidor de pasta base. Los investigadores creen que pudo haber huido hacia localidades vecinas.
En tanto la mujer en la Seccional 27a. admitió que había inventado el robo y que él siempre usaba la moto. Sin embargo niega haber tenido conocimiento previo de que él la usaría para rapiñar.
"Esto es horrible", dice Willy que sabe que no puede aflojar. Tiene dos hijas de 11 y 12 años que a veces jugaban donde él recibió el tiro. "Ahora tengo miedo de que estén acá conmigo. No sabés, abrís el comercio y es como si cada día le abrieras la puerta a la muerte".
Le disparó a ladrón que le llevaba la camioneta
El hombre hacía apenas 20 días que había salido de Comcar pero ayer ya estaba tratando de robar una camioneta. No tuvo suerte y ahora seguramente volverá tras las rejas. Tiene 35 años. Ocurrió en la esquina de Pablo Pérez y Minuanes en el barrio Ituzaingó. El propietario de la camioneta alcanzó a ver que el delincuente arrancaba el vehículo y efectuó varios tiros intimidatorios. Luego se trenzó en lucha en plena calle. Los vecinos, que se asomaron porque escucharon los tiros, avisaron al 911. A pesar de que el ladrón pudo salir corriendo, un móvil de Radio Patrulla logró detenerlo a pocas cuadras del lugar. Está a disposición de la justicia.