Philip Garrido, el hombre que junto a su esposa secuestró y mantuvo encerrada durante 18 años a la joven californiana Jaycee Lee Dugard, en un caso que conmociona a Estados Unidos, es un fanático religioso que creía haber oído la voz de Dios y hablar la lengua de los ángeles.
"El creador me dio la capacidad de hablar la lengua de los ángeles, así que puedo lanzar su mensaje de despertar y salvar al mundo entero", escribió Garrido, el 14 de agosto, en un blog delirante que remarca su imagen de persona desequilibrada.
El hombre se había registrado hace un año al blog "Voices Revealed" (Voces reveladas) de clara matriz religiosa y vinculado al inquietante "deseo de Dios".
Garrido, ya condenado en el pasado por abusos sexuales, fue arrestado junto a su esposa, Nancy, por haber secuestrado en 1991 a Jaycee Lee Dugard cuando apenas tenía 11 años, manteniéndola desde entonces cautiva en un cobertizo en el jardín de su casa.
En estos 18 años la joven tuvo, supuestamente de Garrido, dos hijas, que tienen ahora 15 y 11 años. Ninguna fue al colegio ni fue nunca al médico.
Además de hablar de su misión de "salvador del mundo entero" y otras proclamas religiosas, en el blog Garrido publicó estrambóticos documentos para demostrar su capacidad de hablar con Dios.
Los vecinos confirmaron a los medios de comunicación estadounidenses que Garrido era una persona extraña, que organizaba misas o ceremonias religiosos en su vivienda y rezaba en voz alta.
El caso recuerda al de la austríaca Natascha Kampusch, mantenida prisionera durante ocho años hasta que pudo escapar, y al de Elisabeth Fritzl, encerrada y violada en un sótano durante 24 años por su padre, conocido como "el monstruo de Amstetten", con quien tuvo varios hijos. (ANSA)