Acostumbrados a mirar hacia la Argentina y luego al Brasil. Las noticias sobre lo que ocurre más allá de la cordillera y las planicies que terminan en el altiplano boliviano, lo que fue el centro del imperio incaico, nos son bastante ajenas.
Respecto de Chile, la conclusión es que el país ha hecho enormes progresos desde el desastroso gobierno de Salvador Allende. Los gobernantes democráticos que sucedieron al régimen pinochetista, supieron aprovechar sus logros económicos y las reformas estructurales, reforzando las bases para una sociedad más justa y igualitaria. Todavía existe un importante golfo, entre los más desposeídos y los que están más o menos integrados a la dinámica de una sociedad con movilidad y en posesión de las herramientas culturales necesarias, para enfrentar un mundo cada vez más complejo y competitivo. Piñera, candidato a la presidencia por el centro derecha, asegura que una de sus principales prioridades es la de cerrar, con la mayor rapidez, la brecha que separa a los pobres del resto de la sociedad y con ese objetivo piensa crear un Ministerio, de ser electo. Puede verse como más burocracia, pero es conocida la capacidad ejecutiva de este empresario, hoy convertido en político. Los otros candidatos con posibilidades, Frei y Lavín también son candidatos de prestigio.
Entre los temas centrales a encarar, figuran el energético y los fronterizos con Perú y Bolivia. Chile ha consumido gran parte de sus reservas de petróleo y con la crisis que les produjo Argentina, al reducir el envío del gas natural, los chilenos se lanzaron a construir una planta regasificadora de gas licuado y a acelerar la construcción de represas hidro eléctricas en el Sur. Hace unos días se firmó un importante contrato para perforar no menos de veinte pozos de exploración y una eventual explotación en la zona del estrecho de Magallanes. Chile tiene carbón, pero por razones de salud pública no quiere aumentar la producción de energía con este carburante, sino más bien su disminución . Otro camino es el nuclear, pero Bachelet en su campaña electoral, prometió no autorizar la construcción de una planta atómica. Sin embargo, dado que Chile duplica su consumo eléctrico cada 20 años, tiene que encontrar nuevas respuestas. Por lo tanto, la Presidente ya ha permitido que se realicen los estudios necesarios para definir tecnología y emplazamiento. Tema no menor, ya que la región es proclive a frecuentes terremotos y sus detractores, con cierta razón, señalan ese peligro. Aunque hay que tener presente que el segundo país con mayor producción de energía atómica per cápita del mundo es el Japón, también situado en una zona de gran actividad sísmica y que ha sufrido, en carne propia, los efectos de dos explosiones nucleares.
En teoría, no existen problemas de límites terrestres entre Bolivia, Chile y Perú. Fueron resueltos y acordados en el tratado de 1904. Aún así, Bolivia reclama una salida al mar y Chile ha indicado recientemente, su predisposición a considerar la posibilidad de ceder un corredor a Bolivia, en las cercanías de la frontera con Perú, siempre que sea compensado por territorio en otra zona de su vasta frontera. Perú tendría que aceptar el cambio, o sea, no tener más frontera terrestre con Chile. Resolver esto, es de interés para Chile por varios motivos. Uno de ellos, sería acceder al gas natural que posee Bolivia y a la explotación minera, ya que los chilenos tienen gran experiencia. Pero Perú piensa que no le conviene, porque la mayoría de las exportaciones presentes bolivianas y sobre todo las futuras, deberían seguir pasando por puertos peruanos, pagando peajes y dando trabajo. Tampoco ayuda la animosidad existente entre los mandatarios de ambas naciones y uno de sus aliados. Hugo Chávez apoyó concretamente al opositor de Alan García durante la campaña electoral y son constantes las arremetidas de Evo Morales y Hugo Chávez contra el gobierno de Lima. El gobierno peruano acusó hace pocos días al gobierno de La Paz, de incitar la conmoción que resultó en 33 muertos con las protestas y disturbios indígenas ocurridos en la amazonía peruana. Por ello, no es de extrañar que el Canciller peruano calificara de "agitador" a Evo Morales y retirara al Embajador. Entre Perú y Chile existe a su vez otro diferendo, por la delimitación de las aguas "territoriales", ricas en pesca. Los peruanos se han presentado ante la Corte de la Haya, pero los chilenos insisten en que la división ya quedó acordada.