Otra desafortunada gestión del embajador argentino en Uruguay, Hernán Patiño Mayer, provocó reacciones en la cancillería y en el directorio del Partido Nacional. Es que, aparte de su actividad diplomática, Patiño hace gala de una irreprimible vocación periodística que lo llevó en el pasado a criticar a columnistas de este diario y que lo indujo en el presente a censurar públicamente al senador nacionalista Jorge Larrañaga. Tan inadecuada resultó esta última acometida que la cancillería uruguaya -más vale tarde que nunca- le formuló una observación a ver si con eso consigue que el embajador deje de inmiscuirse en la política interna de nuestro país. Por su parte, el Partido Nacional censuró la actuación del ex embajador de Carlos Menem y actual representante del gobierno Kirchner.