"Cosas que no cierran" en el crimen de Young

El asesino se bañó y lavó el cadáver antes de marcharse

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RÍO NEGRO | DANIEL ROJAS

Para la Policía "hay cosas que no cierran" en la declaración de los sospechosos del homicidio de Sandra Custodio, la mujer de 32 años asesinada en Young la noche del domingo. El asesino actuó casi profesionalmente y lo hizo a sangre fría.

La mató sobre las 23 horas, descerrajándole al menos cinco disparos. Nadie escuchó las detonaciones, porque seguramente utilizó una almohada para silenciar los estruendos. En la casa vecina escucharon algunos gritos, pero pensaron que se trataba de gente que a esa hora andaba por la calle.

Es común escuchar gritos e insultos en la calle, porque cerca de allí funcionan algunos prostíbulos.

El homicida se quedó casi tres horas en la vivienda tratando de eliminar todas las huellas.

"Bañó el cadáver, se bañó él, lavó las sábanas y borró los registros de su celular" confió a El País, una fuente de la investigación.

Desconcierta a los investigadores el hecho de que la víctima pudo haber mantenido relaciones consentidas, echando por tierra la versión de una violación.

A pesar de todas las previsiones tomadas por el asesino, quien incluso usó guantes, igualmente la Policía encontró una serie de cabellos y algunas huellas que fueron enviadas, junto a fluidos de la mujer, para su análisis en el Instituto Técnico Forense.

En la calle Melo entre 19 de Abril y 12 de Octubre se encuentra el domicilio de los padres de la joven asesinada.

Allí también vive el hijo de la víctima, que la noche del crimen estaba cazando en un campo cercano, junto a la pareja de su madre y otros amigos de éste. "Tiramos muchas hipótesis, pero la verdad es que no me explico lo que sucedió. No es fácil" dijo Michel Bazán, concubino de la joven asesinada.

Walter Custodio, padre de la joven asesinada, ruega en medio del profundo dolor para que el caso sea aclarado cuanto antes.

"Toda nuestra familia está pidiendo eso. Confiamos mucho en la Policía", señaló Custodio. "Algún día lo voy a conocer, algún día le voy a ver la cara" agregó con rabia e impotencia contenida Michael.

"En este momento uno piensa en venganza, pero hay que estar con la cabecita fría", dijo por su parte Walter, el padre de la víctima.

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