Falsos mitos de la lactancia materna

| Casi todas las madres tienen buena leche, según expertos.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda sólo lactancia materna hasta los seis meses y "continuar el amamantamiento junto con las comidas complementarias adecuadas hasta los dos años o más". Razones, hay muchas: la literatura científica ha descrito múltiples beneficios para el bebé: protección frente a infecciones y otras enfermedades futuras, como asma, alergias u obesidad, así como sobre su desarrollo cognitivo; y para la madre, el cáncer de mama y ovario y la osteoporosis son menos frecuentes en las mujeres que amamantaron a sus bebés.

La pediatra María José Lozano, coordinadora del Comité de Lactancia Materna de la AEP, insiste en que estos beneficios "son más evidentes cuanto más prolongada es la lactancia". Sin embargo Lozano explica que todavía hay demasiada facilidad para suplementar con biberones y, en general, en las consultas "se ofrecen pocas soluciones ante las dificultades".

Y es que amamantar es un acto instintivo para el recién nacido, pero no para la madre, que debe afrontar un montón de dudas sobre la posición más apropiada, la duración de las tomas o sobre su propia capacidad de amamantar. He aquí algunos consejos que pueden ayudar.

Empezar bien desde el inicio: Cuando se pone al bebé sobre el abdomen de la madre, nada más nacer, éste trepa hasta el pecho y se agarra de forma correcta, guiado por el olfato.

Luis Ruiz, vocal de Salud Materno-Infantil del Comité Unicef-Cataluña, explica que para evitar grietas y mastitis, y conseguir que el bebé quede saciado, hay un agarre perfecto: con la boca bien abierta, el pezón apuntando a su nariz y situado en la parte posterior de su boca, entre el paladar blando y la lengua.

Olvidarse de los 10 minutos por pecho: Hay que dejar que el niño vacíe bien el pecho, a su ritmo. No sólo para que no se produzcan mastitis, sino también porque la leche del principio suele ser más aguada, para calmar la sed, y la del final contiene más grasas y nutrientes.

Casi todas las madres tienen buena leche: "Mi hijo no engorda". Ésta es una de las frases que anuncian el fin de la lactancia; pero "casi todas las hipogalactias [escasez de leche] vienen por una mala práctica", asegura Ruiz. La leche se produce con el estímulo de succión. Cuando hay una crisis de lactancia, la solución es tan sencilla como ponerse el bebé al pecho más a menudo.

Dos a la vez es posible: Muchas madres temen no tener leche cuando tienen gemelos. Se trata sobre todo de cansancio y estrés. Pero la leche alcanza para los dos bebés.

(EL PAIS ES./ LA NACION. COM)

Las calorías del alcohol.

El gobierno británico dio un giro de tuerca a su cruzada contra el alcohol. Después de haber apelado a las enfermedades y a los accidentes, se centra en el impacto que el alcohol tiene sobre la figura, pues un vaso de vino tiene las mismas calorías que una porción de tarta.

Beneficios de hacer ejercicio en el agua.

Son muchos los beneficios que se apuntan a la práctica de la gimnasia acuática. Numerosos estudios constatan que es una práctica excelente en muchos sentidos, y que puede beneficiar tanto a las personas que buscan relajación como a los que desean fortalecer su masa muscular.

El ejercicio requiere un equilibrio.

El sobreentrenamiento puede producir un conjunto de síntomas causados por excederse en la cantidad de ejercicios. Una rutina acorde a las actividades de la persona, descanso suficiente y alimentación adecuada son las claves para lograr los resultados deseados.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar