Nairobi | Piratas somalíes secuestraron cinco embarcaciones en los últimos tres días, evadiendo sin problemas los controles de los barcos de guerra que patrullan el Golfo de Adén. En tanto ayer, España asumió el control de la fuerza aeronaval en la región.
El último asalto sucedió en la madrugada de ayer, al navío taiwanés Win Far 161. El barco llevaba 29 tripulantes a bordo. Los piratas atacaron la nave cerca del archipiélago de las Seychelles en el Océano Índico, según informó el teniente Christensen, vocero de la Quinta Flota de Estados Unidos, con base en Bahrain. En tanto, en la noche del domingo una pequeña embarcación yemení y un buque británico de 32.000 toneladas, también cayeron en manos de los corsarios en las aguas del Índico. El día anterior un tranquero alemán de 20.000 toneladas, el Hasa Stavanger, y un yate francés también fueron secuestrados.
Analistas sostienen que los piratas trasladaron muchas de sus operaciones fuera del Golfo de Adén, por donde navegan las patrullas de varios países -entre ellos Estados Unidos, China, Francia e India-. Los piratas, según los expertos, arremeten contra barcos que salen del canal de Mozambique, una área en el Índico más al sur de donde suelen atacar, entre las costas del sureste de África y Madagascar.
En tanto ayer, España asumió por los próximos cuatro meses la dirección de la fuerza aeronaval europea (ocho fragatas, dos aeronaves y unos 1.200 efectivos de distintos países) para luchar contra la piratería. Agencias y Servicios