LUCÍA BALDOMIR
Las empresas constructoras de obras públicas están a la espera del gobierno para definir cuál será su actividad en 2009. El Estado les debe unos US$ 20 millones y según dicen, los fondos para infraestructura nueva dependen de un préstamo.
Sobre fin del año pasado los ministros de Economía y Transporte anunciaron la creación de un fondo de US$ 100 millones para obras de infraestructura que ayudaran a paliar los efectos de la crisis a través de la creación de empleo.
Posteriormente se manejó que podría duplicarse con la participación de los privados. Sin embargo, desde entonces el fondo como tal no se creó y se han mantenido reuniones con la Cámara de la Construcción sin llegar a un acuerdo sobre la forma en que los privados podrían participar con capitales.
El presidente de la gremial, Ignacio Otegui, dijo a El País que "ninguna de las alternativas que planteamos sobre fin de año prosperó".
Sobre la mesa estuvo la posibilidad de crear un fideicomiso, que la Corporación Vial emita Obligaciones Negociables o generar concesiones mixtas.
Un reporte de la consultora Oikos de marzo señaló que la herramienta con que cuenta el gobierno para actuar en forma contracíclica es "la instrumentación de un plan de concesiones de obra para ser desarrollado por el sector privado". Pero, advierte que "lo relevante es cómo se convencerá a los inversionistas privados de que el momento es oportuno para realizar las inversiones a pesar de la incertidumbre sobre el estado y profundidad de la crisis".
El plan está lejos de la mente de las autoridades. El subsecretario de Obras Públicas, Luis Lazo, dijo a El País que "no es fácil tomar una definición" ya que el gobierno debe "tener la certeza del repago planificada para 2010 y 2011". A ello se le suma que según los privados "la realidad golpea más fuerte que lo que se podía suponer".
Pero el problema no queda allí. Según los constructores, Transporte les debe no menos de US$ 20 millones por obras concretadas el año pasado, dijo Otegui, por lo que el margen de desembolsos se acota.
Lazo, explicó que el buen clima del año pasado hizo que las empresas terminaran antes sus obras. Por ello, la cartera les propuso continuar con obras nuevas pero advirtiéndoles que en el caso de las firmas grandes recibirían el pago recién en el primer trimestre de 2009.
La Cámara se reunió el lunes pasado y acordó solicitar una entrevista con el ministro de Transporte, Víctor Rossi, para "ver dónde estamos parados para el resto del año".
Otegui dijo que según les comunicaron, las nuevas obras como el pago de los adeudos vendrían de un crédito solicitado a la Corporación Andina de Fomento (ver nota aparte).
Lazo dijo que el ministerio tiene un plan de obras por US$ 250 millones para este año y confirmó que parte serían financiadas con el préstamo.
Pero para Otegui "esa manta tiene varios pies para tapar y en consecuencia no sabemos cuánto se podrá usar en obras".
Negocian préstamo
Representantes de la Corporación Andina de Fomento (CAF) están negociando esta semana en Montevideo con las autoridades locales un préstamo por US$ 200 millones adicionales. El mismo era inferior pero el gobierno pidió ampliarlo. Parte de los fondos irían para financiar obras de infraestructura, dijo a El País el subsecretario de Transporte y Obras Públicas, Luis Lazo.