ANDRÉS LÓPEZ REILLY
El vertedero de Felipe Cardoso está al borde del colapso. Su infraestructura es insuficiente y su personal también. Frente a esto, la inversión que solucionaría el problema se demora por un tema de números entre el gobierno central y el municipal.
Se la conoce como Usina N° 5 de disposición final de residuos y está ubicada en Felipe Cardoso y Camino Carrasco. Pero la Usina N° 5, propiamente dicha, colapsó hace años, al igual que la N° 6 y la N° 7. Hoy, los residuos que desecha el 85% de los habitantes del área metropolitana, se arrojan en la Usina N° 8, que no es otra cosa que un predio al descubierto, contiguo a los anteriores.
Cada día llegan hasta allí -el principal depósito de basura del país- unos 550 camiones. O dicho de otra manera, unas 2.000 toneladas de residuos. Durante el año 2002, eran 1.600 las toneladas que se arrojaban por día en este lugar. Y la cifra no paró de crecer, producto de la recuperación económica y del aumento del consumo.
Recientemente, el director de Desarrollo Ambiental de la Intendencia, Néstor Campal, reconoció ante la Junta Departamental una realidad que todos los ediles conocían: que la infraestructura municipal es claramente insuficiente para las tareas que allí se procesan.
Como ocurre con el sistema carcelario, pensado y creado para otros tiempos, la realidad del vertedero dista mucho de las demandas del sistema.
"Nos encontramos ante una situación muy compleja, que se ve reflejada en un aumento de costos, entre otras cosas. Las situaciones y los riesgos de rotura del equipamiento, así como los riesgos de tener que detener las tareas, o los riesgos incluso para quienes operan, crecen. Porque las condiciones de operación no son las ideales", reconoció Campal, en un ejercicio de autocrítica sobre un punto neurálgico de su gestión.
La usina de Felipe Cardoso tiene tres camiones para uso interno, que no siempre funcionan. Además, dispone de una pala mecánica, otra similar combinada con retroexcavadora atrás, una retroexcavadora "de oruga" (como los tanques de guerra) y dos motoniveladoras para hacer la caminería y extender el balasto.
Hay 50 personas trabajando, en tres turnos, que cubren 20 horas. Pero no alcanzan. Y sólo la postergada licitación, o "privatización", como suele llamársele desde Adeom, el PIT-CNT y la gremial de los clasificadores (Ucrus) podrá cambiar esta situación. O al menos eso piensa la Intendencia.
"Recordemos que la licitación plantea una solución con un vertedero funcionando 24 horas, con 170 funcionarios", dijo Campal. "Además, estamos funcionando con una sola máquina compactadora y no podemos comprar otra porque vale cerca de un millón de dólares", advirtió el jerarca.
LICITACIÓN. Desde la oposición política, el Partido Colorado ha manifestado una fuerte preocupación por el proyecto de reestructura del vertedero, tantas veces anunciado y jamás concretado.
"Lo que está diciendo Campal es que colapsó el vertedero municipal porque la licitación está atrasada. Y el motivo es que piden que le saquen el IVA a la licitación y el gobierno, de su mismo partido, no lo hace", señaló a El País la edila forista Cristina Ferro.
"Y esto ocurre cuando la gran crítica que le hacía la Intendencia frentista al Partido Colorado era que se la discriminaba porque le cobraban el IVA", se quejó Ferro.
El propio jerarca municipal dijo ante la Junta Departamental que se trata de un proyecto "de interés del área metropolitana", que trasciende los límites de Montevideo, e "implica la construcción de una infraestructura que no existe y que es de interés público".
"Por lo tanto, se hizo un planteo para eximir de IVA al proyecto. Ese planteo ha seguido un largo camino y ha sido parte de los elementos que -según entendemos nosotros- han demorado a la Comisión Central de Adjudicaciones en su labor. También tenemos conocimiento de que se le ha solicitado a la empresa una revisión del precio ofertado", informó Campal.
"Esa situación de indefinición complica mucho las tareas, interviene de manera sustancial en todo. La recolección de los residuos en el entorno del contenedor y en el propio contenedor se está viendo muy afectada por la situación del vertedero. El tiempo que los camiones demoran para verter muchas veces invalida, por lo menos, el tercer viaje de un mismo camión", agregó el director municipal.
COOPERATIVA. Recorrer el vertedero municipal de Felipe Cardoso es una suerte de paseo maloliente con vistas tan privilegiadas como poco agradables de la ciudad.
La cantidad de basura es tal que, tapada por capas y capas de tierra, ha dado lugar a grandes elevaciones que intentan confundirse con los accidentes naturales. Hacia atrás de las usinas 5, 6, 7 y 8, un terreno yermo y desabrigado aguarda que, algún día, las máquinas excavadoras hagan espacio para la disposición final.
En medio de ese curioso "paseo", de sinuosos caminos que se van abriendo de acuerdo a la necesidad y a las posibilidades operativas, se encuentra la cooperativa de recicladores de la Ucrus.
La Intendencia varias veces la ha puesto como ejemplo de lo que quiere para la ciudad, en su anhelada generación de circuitos "limpios" de basura, que permitirían ir erradicando los carros tirados por caballos. Allí trabajan unas 80 personas, con muchas carencias, entre ellas, las de galpones y vehículos para trasladar la basura.
"Hay en realidad cerca de 150 personas anotadas, pero la mayoría de ellas se han ido por lo poco que se saca", dijo a El País el reciclador Nelson Quevedo, mientras varios perros sarnosos buscaban un hueso entre los desechos.
En las semanas "de buena zafra", obtienen unos $ 1.500. Y en las de "baja", unos $ 800. El ingreso podría ser mucho mayor si tuvieran camiones y no dependieran de los intermediarios para colocar los plásticos, metales, cartones y papeles que separan cada día de la basura.
La cooperativa recibe unos 25 camiones por día. "Son los mejores", dicen los trabajadores. Una vez que sacan lo que les interesa, se le retira el sobrante, que va a parar junto al resto de basura, a la Usina N° 8.
Junto al predio de la cooperativa se encuentra el único "cementerio" de pilas de la ciudad. Están en grandes tubos de concreto, que se rellenan con más cemento. No hay tecnología para reciclarlas.
Recursos que no alcanzan
El vertedero municipal de Felipe Cardoso recibe unas 2.000 toneladas de basura por día, lo cual representa unos 550 camiones
Tiene tres camiones para uso interno, que no siempre funcionan.
Además, dispone de una pala mecánica simple y otra combinada, con retroexcavadora atrás; y 2 motoniveladoras para hacer la caminería interior y distribuir el balasto.
Trabajan 50 personas en tres turnos que cubren 20 horas, aunque la Intendencia maneja un proyecto de un vertedero que funcione las 24 horas, con 170 empleados.
En la cooperativa de recicladores de la Ucrus, trabajan unas 80 personas, que separan plásticos, metales, cartón y papel de unos 25 camiones que reciben diariamente. Cada cooperativista recibe entre
$ 1.500 y $ 800 a la semana.
Las cifras
2.000 Toneladas de basura por día se reciben en el vertedero municipal de Felipe Cardoso. En total, son unos 550 camiones repletos.
50 Personas trabajan en las diferentes tareas. La Intendencia tiene un proyecto de un vertedero 24 horas, con 170 empleados.