QUITO | EL COMERCIO/GDA Y AFP
Ecuador descartó ayer el pronto restablecimiento de los lazos diplomáticos con Colombia tras juzgar como un retroceso las afirmaciones del ministro colombiano de Defensa, Juan Manuel Santos.
"Las relaciones en este momento están en un punto congelado y no vemos en el corto plazo que eso cambie", dijo el canciller Fander Falconí.
El presidente Rafael Correa expresó a su vez: "No podremos reanudar relaciones" mientras Colombia no cumpla con las condiciones ecuatorianas. Entre ellas dejar de vincular a Quito con la guerrilla de las FARC.
Falconí manifestó que los esfuerzos por superar la crisis sufrieron un nuevo retroceso a raíz del pronunciamiento de Santos reivindicando el derecho de su país a golpear a las FARC en territorio extranjero.
En tanto, el presidente colombiano, Álvaro Uribe, aseguró que jefes de organizaciones guerrilleras y cabecillas de bandas de narcos que operan en colombia, se refugian en el extranjero. Y llamó a la comunidad internacional a que ayude a combatirlos.
Según citaron diarios colombianos, nueve importantes cabecillas de las FARC se esconden en Ecuador y Venezuela.
Antes de estas afirmaciones, el gobierno de Correa solicitó a Colombia, a través de la OEA, que indique el paradero de estos guerrilleros, pero todavía no obtuvo respuesta.
Quito rompió hace un año relaciones diplomáticas con Bogotá debido a una incursión militar contra las FARC en territorio ecuatoriano. En la acción murieron 25 personas, entre ellos el jefe rebelde, Raúl Reyes.
El canciller Falconí reiteró las exigencias del gobierno para reanudar el diálogo, que incluyen un mayor control fronterizo por parte de Colombia.
"Rompimos relaciones por un bombardeo", manifestó por su parte Correa a radio Caravana de Guayaquil (suroeste). Y enfatizó: "Queremos que se aclare ese bombardeo porque fue hecho con bombas estadounidenses, tenemos informes de Inteligencia que nos dicen que los aviones colombianos no pueden lanzar ese tipo de explosivos".