¿Qué opinión le merecen las denuncias sobre situaciones irregulares y abusos contra los menores infractores recluidos en los hogares del INAU, formuladas por las ONG que defienden los derechos de los niños y los adolescentes y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef)?
"Los funcionarios se tienen que defender"
Muchas de las cosas que dicen son así. Que hay en algunos establecimientos 20 horas de encierro, es así, producto que no hay trabajadores y que los centros están superpoblados y no hay funcionarios para poder atenderlos. Lo otro que se dice de la sobremedicación, son cosas en las que no nos podemos meter. No hay un chiquilín que reciba una medicación si no es definida por un siquiatra, por un funcionario. Hay que sacar la hipocresía que hay en gran parte de la sociedad uruguaya. Por un lado tenemos que entender que los `gurises` del INAU son complicados. Son los que los vecinos cuando se comete algún delito quieren que estén encerrados porque no los soportan más. Muchos vienen con grandes adicciones difíciles de controlar por los síndromes de abstinencia, que generan una espiral de violencia cada vez más agresiva. Cuando hay situaciones conflictivas y hay `gurises` que vienen para tratar de fugarse de los establecimientos dispuestos a hacer cualquier cosa, por supuesto que los compañeros se tienen que defender para tratar de contener la fuga. Ahora defenderse es una cosa y otra cosa muy diferente es que haya prácticas sistemáticas abusivas".