El gobierno prorrogó (a partir del 1° de marzo) hasta el 31 de agosto, la exoneración de IVA tasa mínima (10%) a las carnes ovina, de pollo y de cerdo.
Esta medidas busca paliar los efectos de la suba del precio de la carne vacuna que aumentó 10% esta semana y se prevé que siga en esa línea.
La explicación en el Ministerio de Economía es que la exoneración de IVA a estas carnes alternativas "además de facilitar el acceso de la población a estos productos, genera incentivos para reducir el precio de los cortes de carne bovina".
La exoneración de IVA a la carne de pollo rige desde septiembre de 2007 y ha ido prorrogándose sucesivamente. Desde esa fecha hasta febrero, la carne de pollo bajó 2,3% según la medición del Instituto Nacional de Estadísticas (INE).
Por su parte, la exoneración de IVA a la carne de cerdo rige desde fines de diciembre de 2007 y también ha recibido sucesivas prórrogas. Desde esa fecha y hasta ahora, la carne de cerdo se incrementó 10,6%, según datos del INE.
El gobierno hace un sacrificio fiscal buscando atenuar la suba del Índice de Precios la Consumo. La medición de febrero arrojó una baja de 0,27% de los precios al consumo.
La inflación anualizada se redujo a 7,93% alejándola de los niveles sobre el 9% de los últimos dos meses y que motivaron el paquete de medidas para evitar superar el 10% y disparar así ajustes de salarios públicos y pasividades.
El ministro interino de Economía, Andrés Masoller, dijo que la baja de precios "contribuye a mejorar la situación. No nos olvidemos que el Banco Central había tomado medidas con una política monetaria más restrictiva teniendo en cuenta que había un riesgo de aumento de precios muy importante. El dato de febrero es positivo".
Sostuvo que las medidas adoptadas tuvieron un primer impacto en febrero "pero también van a reflejarse en marzo dado que estamos pensando que no sea un mes complicado en materia inflacionaria".
El ministro de Economía, Álvaro García dijo a El País que "las medidas tomadas fueron suficientes".