CANELONES | PATRICIA MANGO
El director de la Unidad Nacional de Seguridad Vial (Unasev), Omar Rodríguez, impulsa responsabilizar a los padres de menores de edad que comentan faltas graves o gravísimas al conducir una moto.
Para eso, habría que constituir los "delitos de tránsito" que actualmente están a estudio de una comisión que analiza el nuevo Código Penal.
En diálogo con El País, Rodríguez informó que está estudiando con asesores esta iniciativa. Las penas que prevería serían no solamente de tipo punitivo o económico sino también aleccionadoras para los protagonistas y sus responsables. Pero fundamentalmente, busca "llamar a la reflexión de estos padres que no han comprendido que un vehículo puede convertirse en un arma" y que, por lo tanto "no puede ser manipulado por un menor".
En particular, le preocupa "en las manos que se encuentran muchos de estos vehículos". En algunos departamentos, los padres de menores firman la autorización para que sus hijos manejen motos de hasta 70 cc. Pero en la práctica les compran motos de mayor volumen.
Por eso la Unasev trabaja con "urgencia" en la búsqueda de criterios únicos para el otorgamiento de los permisos, tanto en los exámenes teóricos como en los prácticos, ya que hay intendencias que tienen criterios más rigurosas que otras para expedirlos, señaló el jerarca.
delitos. Rodríguez considera que hay infracciones en la vía pública que pueden llegar a ser catalogadas de delitos.
El proyecto original de la ley 18.191 incluía delitos de tránsito. Pero los legisladores los retiraron para aprobar la ley y dejar lugar a una comisión especial que analiza el nuevo Código Penal. Técnicos del Ministerio de Transporte y de Unasev elaboraron un borrador para "acelerar" el proceso.
El jerarca entiende que la realización de competencias de velocidad en la vía pública no autorizadas, altera el orden público y pone en riesgo la vida propia y la de los demás. "Eso podría constituirse en un delito", sostuvo.
"Está claro que están prohibidas las picadas", afirmó. Consideró además que es necesario aplicar un plan de desestímulo para este tipo de competencias. "Utilizar velocidad y destreza con vehículos y lugares adecuados, encaradas como deporte está bien. Sucede que se ha entreverado un poco la cosa", señaló Rodríguez.
Lo mismo opina acerca del consumo de alcohol por encima de los límites legales permitidos que provoque un siniestro de tránsito con víctimas.
Para el director la discusión de este tema "debe" generarse: "Así como pusimos el pie en el acelerador en cuanto a la baja de la tasa legal de alcohol para conductores tenemos que acelerar este proceso", dijo
La urgencia radica en situaciones que se dan a diario y que hacen necesario contar con herramientas más efectivas para fiscalizar y sancionar, señaló.
La más común de las faltas es "no valorar que la moto en el tránsito es el vehículo más vulnerable y quien va en ella por lo general es el paragolpe". En cuanto a las faltas sancionadas por la ley y que comete "la minoría" de motociclistas, la más frecuente es la circulación sin empadronar, no tener licencia y la conducción en forma "temeraria". Así, los inspectores quedan relegados porque no los pueden detener o, en caso de lograrlo, son muchas veces agredidos.
Los choques se han incrementado, incluso de motos contra motos. "Esto debe llamar a la reflexión", sostuvo el jerarca. Lograr la instrucción en el cuidado y manejo, previa a la adquisición del vehículo también es motivo de preocupación por parte de la Unasev.
Por otra parte, la explosión de ventas de motos, un vehículo "noble, económico y ágil" no se refleja en el número de empadronamientos pese a que la ley y las ordenanzas municipales "establecen claramente que ningún vehículo puede circular si no está debidamente identificado con las placas matrículas" dijo Rodríguez.
De acuerdo a datos que se manejan a nivel de los importadores y vendedores, en los últimos años se incrementó notoriamente el volumen de venta. El promedio máximo ha sido de 200 y más motos por día.
Cuando un vehículo no está en condiciones de circular hay que retirarlo de la circulación dijo Rodríguez. Y si el conductor no está habilitado se le debe sancionar y prohibir la circulación.
"Entendemos que no siempre se puede aplicar la letra fría", reconoció Rodríguez. La práctica indica que muchas veces se hace imposible detener un vehículo. Por eso "hay que apelar a la prevención" y "a la toma de conciencia", concluyó.
Van por ese camino
Primero Durazno y luego Flores abordaron la temática de los menores que conducen motos y que provocan accidentes.
En Durazno, el intendente Carmelo Vidalín les encomendó a sus asesores jurídicos el estudio del tema. Incluso planteó que analicen la tarea de llamar a responsabilidad penal a los padres de adolescentes que cometen infracciones graves pero su sanción queda sin cumplimiento.
Durazno tiene unas 18.000 motos empadronadas, sobre una población de 35.000 habitantes, una moto cada dos duraznenses. En uno de los accidentes más recientes, a mediados de enero, dos adolescentes de 15 y 17 años murieron tras estrellarse contra un árbol.
En Flores el intendente Armando Castaingdebat adoptó una medida similar. La comuna comenzará a citar a los menores y a sus padres cuando cometan una infracción. Se les requerirá a los padres que se hagan cargo de la multa e incluso del pago de patente. También se prevé que los infractores serán derivados a psicólogo, profesional que evaluará si se les mantiene o no el permiso que tienen para conducir.
Este departamento de 25.000 habitantes tiene unas 8.000 motos empadronadas, según los últimos datos.