ARTIGAS | JAVIER BERTALOT
Los primeros resultados del plan piloto de control y erradicación de la mosca de la bichera, que se viene realizando en la frontera Artigas-Quaraí, son por demás alentadores.
La mosca de la bichera o gusano barrenador causa pérdidas anuales por US$ 43 millones de dólares y es una barrera en ciertos mercados al momento de exportar animales en pie.
Según consignó a El País Martín Altuna, uno de los dos médicos veterinarios especializados en México en la lucha contra esta parasitosis, ya se están colectando huevos estériles.
"A diferencia de otros países donde los huevos estériles se comienzan a encontrar a partir de la quinta semana, en Artigas y la zona determinada para la dispersión de las moscas estériles (que vienen de México), se está logrando a partir de la tercera semana", explicó.
Tanto en América Central como en Jamaica los resultados positivos se vieron recién a partir de la quinta semana y el rápido resultado en Uruguay to-mó por sorpresa a todos.
Los huevos son colectados a través de borregos centinela dispuestos en varios establecimientos agropecuarios, así como en una serie de trampas, donde técnicos y médicos veterinarios, levantan los huevos a diario y los llevan al laboratorio para ser analizados y ver si son fértiles o no lo son. Este es el primer proyecto adaptado a las condiciones productivas de Sudamérica.
La dispersión de moscas estériles que llegan en avión desde México, se puso en marcha el 3 de febrero y se desarrollará de 9 a 16 semanas.
En el marco de este proyecto, que es financiado por un organismo internacional, se soltarán 200 millones de moscas estériles en un espacio de 100 kilómetros de largo por 30 de ancho que abarca territorio uruguayo y brasileño, cuyo epicentro es la ciudad de Artigas.
Este mecanismo se aplica en América del Norte desde 1955, posibilitando erradicar el flagelo de Estados Unidos, México y gran parte de Centroamérica.
"Podemos concluir que la calidad de las moscas es muy buena y que la topografía del terreno ayuda, porque es una zona plana a diferencia de otros países montañosos, donde la mosca silvestre tiene más posibilidades de refugiarse", explicó Altuna.