"¡Ni me callo, ni me voy!", la recordada frase del caudillo blanco Luis Alberto de Herrera, es también enarbolada como bandera de protesta por parte de un grupo de opositores pacíficos al régimen castrista en Cuba.
Miembros de la Coalición Central Opositora se encuentran realizando una huelga de hambre desde el 17 de febrero en demanda de que "cesen las torturas y los tratos crueles e inhumanos al prisionero político Mario Pérez Aguilera y el resto de los presos políticos cubanos", contó a El País, Jorge Luis García Pérez, alias "Antúnez", un ex preso político y uno de los huelguistas de hambre.
En el frente de su vivienda en Santa Clara, "Antúnez" tiene colocado un letrero con la frase de Herrera que -recordó en diálogo telefónico con El País- se la enseñó el ex presidente Luis Alberto Lacalle "quien me honra y estimula con su amistad".
"Antúnez" y otras dos personas, incluida su esposa, se encuentran en un estado delicado como consecuencia de la radical protesta que llevan adelante. "La situación de mi esposa es lamentable, tiene la vida en peligro. El ayuno, al inicio, fue total, pero sufrimos crisis de hipoglucemia y nos vimos obligados a ingerir pequeños sorbos de agua. Pero lo fuerte de nuestras demandas nos lleva a seguir hasta las últimas consecuencias", enfatizó.
El diputado herrerista Jaime Trobo anunció que va a plantear en el Parlamento la situación por la que atraviesan los cubanos opositores.