La ministra del Interior, Daisy Tourné, fue testigo directo y tuvo que intervenir en uno de los tantos hechos de violencia que, a diario, se registran en la ciudad y que son moneda corriente en el entorno de cualquier espectáculo deportivo que convoque a multitudes.
El episodio ocurrió minutos después de la medianoche del jueves pasado, cuando la ministra abandonaba el Palacio Peñarol luego de presenciar la pelea entre la boxeadora uruguaya Chris Namús y la estadounidense Nicole Woods.
A pocas cuadras de las instalaciones deportivas, en una esquina donde Tourné y sus acompañantes habían dejado el auto estacionado, unos siete jóvenes se habían trenzado a golpes de puño y varios de ellos usaban, incluso, picos de botella como armas en la trifulca, relataron a El País, fuentes allegadas a la ministra. Al advertir la situación, la jerarca llamó al teléfono de emergencias y ordenó a patrulleros que intervengan en el lugar para detener a los violentos.
Las fuerzas policiales se hicieron presentes en el lugar de inmediato y frenaron una gresca callejera de proporciones, según señalaron las fuentes.
Otra versión. Sin embargo, esta versión de los hechos difiere con la que narró a El País un testigo que observó "un gran despliegue policial" en la calle Galicia, casi en la equina del Club Cordón, y que al consultar a uno de los agentes los motivos del operativo, le respondieron que habían atentado contra el auto de la ministra.
"Con total naturalidad me contestó que habían apedreado el auto oficial de la ministra y que le habían roto uno de sus vidrios", contó.
En la seccional policial de la zona del Cordón no quedó registrada ninguna denuncia al respecto.