Melbourne
Australia sufre desde hace una semana los peores incendios de su historia. Barbara Mahle y Carlos Gorgal, dos uruguayos que viven en Melbourne y editan la revista Tabaré del Club de Uruguayos, contaron a El País como fue vivir este infierno.
"El viernes 6 en el club Uruguayo teníamos planeado cocinar pollos a las brasas y no pudimos, aunque hacía sólo 32º de temperatura ese día las autoridades declararon una completa restricción de encender ningún fuego en todo el estado de Victoria", contaron los uruguayos.
Los diez días anteriores el estado de Victoria había sufrido varios incendios y ya estaba anunciado que el sábado 7 de febrero la temperatura iba a llegar a los 45 grados, sumados a vientos muy fuertes que agravaban el riesgo de incendios.
"Las autoridades dijeron que sería el peor día en la historia del estado, que tendríamos más incendios y podrían hacer más daño que los dos desastres anteriores más grandes, en 1939 y 1983. Pero ese día en algunos puntos alrededor de Melbourne llegamos casi a los 48 grados", recordaron. Ese día comenzó la tragedia que causó cerca de 300 muertes, quemó más 455.000 hectáreas y 1.800 casas, y obligó a evacuar a 7.000 personas.
"El sábado, después del mediodía a través de la radio y TV nos comenzamos a enterar de la tragedia que en esos momentos estaba desarrollándose. Al final de noche informaron que eran 14 los muertos y posiblemente llegarían a 40. El domingo al mediodía, informaron que eran 27 las víctimas que ocasionaban los fuegos. A través del día, lamentablemente las cifras seguían aumentando, y a eso de las 23 horas ya habían 84 personas muertas y cientos de desaparecidos. El lunes el número de las víctimas subió a 135", indicaron Mahle y Gorgal que ese día iniciaron contactos con sus conocidos para saber si había uruguayos afectados.
"Directivos de nuestro club ese lunes hicieron docenas de llamadas de teléfono a las personas o familiares que vivían por las áreas donde llegaron los incendios. De lo que se pudo recabar es que parecería que no afectó personalmente a ningún uruguayo, pero en las listas primarias de personas desaparecidas hubo nombres y apellidos latinos", dijeron Mahle y Gorgal. La embajada uruguaya en Sydney confirmó a El País que no hubo uruguayos afectados.
Pese al transcurso de los días, el esfuerzo de miles de hombres y la mejora en las condiciones climáticas, Victoria sigue luchando contra el fuego mientras los evacuados tratan de volver a sus casas.
"Aunque hoy día hay unas 3.000 personas combatiendo los fuegos, hay varios focos de fuego amenazando un número importante de localidades. En la semana que finaliza hoy, la temperatura estuvo rondando los 25º y las autoridades esperan que no empeore, porque así en estas condiciones seguiremos amenazados por otras dos semanas más", afirmaron.
Los uruguayos explicaron que el área afectada es tan grande que es difícil avanzar en las pericias para determinar la responsabilidad de los incendios, aunque la policía arrestó a varios sospechosos y acusó a uno.
"Los fuegos no tomaron a nadie por sorpresa, todos temíamos que ocurrieran. La mayoría de los residentes en las áreas de peligros, se venían organizando, siguiendo los consejos de las autoridades y muchos se prepararon a enfrentarlos y defender sus pertenencias. Pero nadie sabía realmente las sorpresas con que la naturaleza los sorprendió, dejando un resultado tan nefasto. En Victoria en los fuegos del 1983 murieron 47 personas, y otras 28 en South Australia. En 1939 murieron 71 personas. En aquellos tiempos, ni las autoridades ni la gente estaba tan preparada", afirmaron con dolor Mahle y Gorgal.