Melbourne | Las autoridades acusaron a un hombre de haber iniciado uno de los incendios que mató a más de 180 personas en Australia y ayer lo dejaron en custodia preventiva para resguardarlo de la indignación pública.
La policía dijo que el detenido fue acusado de un cargo de incendio intencional causante de muerte y de encender intencionalmente un incendio cerca del pueblo de Churchill que mató a por lo menos 21 personas. Este fue uno de cientos de incendios descontrolados en el estado de Victoria que arrasó pueblos enteros y dejó a 7.000 personas sin hogar.
El primer ministro, Kevin Rudd, calificó los incendios provocados de "crimen a gran escala" y organizó un equipo de cien investigadores para perseguir a los pirómanos.
La cifra oficial es de 181 muertos, pero continúan los esfuerzos para hallar e identificar a las víctimas y las autoridades creen que la cifra definitiva llegará a los 300. Más de 1.800 casas y 3.900 kilómetros cuadrados de bosques y granjas fueron calcinadas.
La identidad del piromaníaco detenido se mantiene en secreto por su propia seguridad, dijo Dannye Moloney, comisionado adjunto de la policía de Victoria en una conferencia de prensa. Fue trasladado a la capital estatal de Melbourne desde Morwell, a 120 kilómetros al este y cerca de Churchill.
De ser hallado culpable, el acusado enfrenta una pena máxima de 25 años de prisión por el cargo de incendio intencional mortífero, y un máximo de 15 años por el segundo cargo, que fue posesión de pornografía infantil.
"Estamos seguros de que el incendio de Churchill ha sido provocado", declaró el jueves Christine Nixon, prefecto de policía del Estado de Victoria. "Y hemos recibido informaciones que levantan sospechas sobre el incendio de Marysville", añadió.
Temperaturas más bajas y los vientos menos fuertes facilitaron un poco la tarea de los bomberos, pero ayer seguían activos 21 incendios.