WASHINGTON | AGENCIAS Y SERVICIOS
El senador republicano Judd Gregg renunció ayer a la postulación del presidente Barack Obama como secretario de Comercio por "diferencias insalvables`` con asuntos que incluyen al plan de rescate económico.
Gregg, que fue designado hace dos semanas por Obama para demostrar sus intenciones bipartidistas, alegó que las "diferencias" con el gobierno demócrata no le permiten desempeñarse en el cargo. En sí, el republicano no está de acuerdo con el plan de reactivación económica ideado por el mandatario, con el que busca sacar a Estados Unidos de la peor crisis desde 1929.
"Partimos de puntos de vista diferentes en muchos aspectos de la política de relevancia crítica``, dijo Gregg en un comunicado a la prensa. El senador agregó que agradecía la oferta del nuevo gobierno demócrata "pero me di cuenta que esto no funcionará porque en asuntos como el paquete de estímulo se me generan conflictos imposibles de resolver".
Sin embargo, el republicano remarcó que "valoraba" los intentos por hacer un gobierno bipartidista, pero señaló que Obama necesita personas que apoyen sus ideas. Gregg se abstuvo esta semana en el Senado a votar por "sí" o "no" al plan de reactivación económica.
El senador confesó que "antes de que aceptase la nominación discutimos estas y otras potenciales diferencias, pero sin examinar en modo completo estos problemas".
Gregg, es el segundo nominado de Obama para el puesto de secretario de Comercio que se retira de la postulación. Antes lo había hecho el gobernador de Nuevo México Bill Richardson, que dejó el cargo luego que se comenzara una investigación a su estado por negociaciones con una empresa que donó dinero para su campaña.
Gregg, de 61 años y un ex gobernador de Nueva Hampshire que con anterioridad ocupó un escaño en la Cámara de Representantes, se encuentra en el senado desde 1993 y es el republicano de mayor rango en la Comisión de Presupuesto de la cámara alta, donde es conocido como un adalid de la moderación en el gasto público.
El Departamento de Comercio tiene jurisdicción sobre la Oficina del Censo, y el gobierno adoptó medidas recientes para tener un mayor control en esa área. Los republicanos criticaron la decisión al afirmar que es un intento por politizarlo.
Este es un nuevo golpe al gobierno de Obama luego que la semana pasada el ex senador Tom Daschle, designado por él para ocupar el cargo de secretario de Salud, diera un paso al costado por una deuda impositiva de más de 128.000 dólares.
También Nancy Killefer, designada por Obama para ser supervisora general del gobierno Federal, renunció el mismo día a sus aspiraciones por problemas con el fisco.
Polémico jerarca de Defensa
El Senado confirmó en la noche del miércoles con 93 votos a favor y 4 en contra a William Lynn como "número dos" de la Secretaría de Defensa. La elección de Lynn provocó polémicas por su reciente actividad de lobbysta para las compañías del ramo de defensa, justamente el tipo de actividad prohibida por las nuevas normas anti-corrupción de Obama.