Choque de satélites dejó 12 mil objetos en órbita

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La Agencia Espacial de Estados Unidos (NASA) informó que este martes chocó un satélite comercial estadounidense de comunicaciones y un satélite militar ruso fuera de servicio. El accidente ocurrió a más de 800 kilómetros de altura, sobre Siberia, en Rusia.

Según fuentes de la NASA, el choque produjo una nube de escombros que ponen en peligro a la Estación Espacial Internacional (EEI), un proyecto de 100.000 millones de dólares en el que participan 16 naciones, que actualmente tiene tres astronautas a bordo y orbita en una franja de 355 a 390 kilómetros de la Tierra.

El portavoz de la agencia espacial, citado por el diario The Washington Post en su página de internet, señaló que la dispersión de los escombros - unos 12.000 objetos- podría obligar a los ocupantes del complejo a realizar una maniobra para reducir el peligro. "En última instancia, esos escombros irán bajando su órbita y si es necesario la estación está en capacidad de llevar a cabo una maniobra" para eludirlos, indicó el portavoz John Yembrick, señalando que los científicos de la agencia espacial "han determinado que el riesgo es muy pequeño y está dentro de los límites aceptables".

INSÓLITO. "Es la primera vez que dos satélites intactos entran en colisión", indicó Philippe Goudy, director adjunto del Centro espacial de Toulouse, dependiente del Centro Nacional de Estudios Espaciales (CNES), la agencia espacial francesa.

Goudy explicó que unos 2.200 satélites abandonados alrededor de la Tierra están bajo continua vigilancia, lo que permite en principio evitarlos.

"En el pasado ya ha habido casos de colisiones, pero eran siempre con lo que se denomina un residuo, es decir un trozo de un antiguo satélite desintegrado, o un trozo de un fragmento de cohete", precisó el experto. Dijo que el ejército de EEUU y la NASA utilizan radares para seguir a los satélites y los residuos más voluminosos, superiores a 10 cm, y que de ese modo se alerta a otras agencias espaciales para que ejecuten maniobras para evitar colisiones entre residuos y satélites.

Goudy cree que el martes no se realizó la maniobra quizás por un "error de vigilancia".

EN ORBITA. El satélite ruso, de forma cilíndrica, tenía una masa de unos 800 kilos y era conocido como el Cosmos 2251. Había sido lanzado en junio de 1993 y fue declarado fuera de operaciones hace diez años.

El satélite estadounidense pertenecía a la empresa privada Iridium Satellite LLC y tenía la forma de una caja con alas. Pesaba 600 kilogramos y había sido puesto en órbita en 1997.

Según indicó un corresponsal de la BBC en Moscú, Rupert Wingfield, la agencia espacial rusa no quiere hacerse responsable por el accidente. Se refieren al Cosmos 2251 como "basura de la era soviética".

Mientras, desde la NASA indicaron que se necesita tiempo para determinar si los trozos de los dos satélites causarán problemas a la EEI o a otras naves. "Seguimos con cuidado la trayectoria de más de 500 trozos de escombros que puedan presentar un riesgo adicional a otros satélites", indicó el teniente de la Marina, Charlie Drey, portavoz del Comando Estratégico de EEUU. (en base agencias)

Dos satélites, uno comercial estadounidense y el otro militar ruso, chocaron en el mayor accidente de este tipo ocurrido en el espacio. El fuerte impacto produjo dos nubes de escombros que ayer estaban siendo evaluadas por expertos de la NASA, debido a los riesgos que podrían provocar en la Estación Espacial Internacional -que actualmente tiene tres astronautas a bordo- así como en otras naves que están en el espacio. Para el experto francés Philippe Goudy, el choque posiblemente se produjo por "un error de vigilancia". Según explicó, hay unos 2.200 satélites abandonados alrededor de la Tierra que están bajo continua vigilancia lo que permite, en principio, evitarlos.

Vigilantes del cosmos

El teniente Drey dijo a la publicación de Internet Space.com que el primer indicio de la colisión ocurrió cuando los funcionarios de Iridium se pusieron en contacto con la oficina de apoyo del Comando Estratégico de EE.UU. y dieron cuenta de que habían perdido contacto con uno de sus satélites. "Poco después nuestro centro de vigilancia espacial informó que se había observado la presencia de múltiples objetos nuevos en una órbita baja", añadió Drey.

Nicholas Johnson, jefe del Programa de Escombros Orbitales, en Texas, dijo que hubo sólo tres colisiones, relativamente menores, entre satélites en los últimos 20 años.

La Red de Vigilancia Espacial sigue continuamente el rastro de más de 18.000 objetos diferentes y escombros, de fabricación humana, que orbitan en torno a la Tierra.

Según la NASA, unos 6.000 satélites han sido lanzados al espacio desde 1957, de los cuales 3.000 funcionan.

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