La Comisión Nacional Honoraria de Desarrollo Apícola declaró a la apicultura en situación de emergencia, como otros rubros, debido a la alta mortandad de colmenas que generó la sequía.
La institución comenzó a trabajar para lograr líneas de crédito que apoyen al sector, ya que el año pasado, la falta de reservas de miel y polen, ocasionó la despoblación y mortandad de gran cantidad de colmenas.
Si bien se esperaba una cosecha de miel de 15.000 toneladas, apenas se logró producir 9.000 toneladas, que representan una caída del 40% en la producción frente a un año normal.
Según la Comisión Honoraria de Desarrollo Apícola, los gastos se cubren con 20 kilos de miel por colmena y apenas se llegó a producir un promedio de 18 kilos.
Si no se consigue el apoyo necesario, se estima que cientos de apicultores abandonarán sus colmenas.
Durante 2007 el Uruguay contaba con 4.011 apicultores registrados y un total de 514.032 colmenas, según los datos de la Dirección General de la Granja (Digrega).
El año pasado sólo había 2.084 apicultores y 432.993 colmenas, según la misma fuente.
La Comisión, donde están nucleados los industriales, el gobierno y los productores, dicen que las lluvias no cambiarán la situación, porque se entrará a la invernada con colmenas débiles.