EL PAIS DE MADRID
Convencer a una persona a que se inmole por una causa no es tarea sencilla. La detención de Samira Ahmed Jassim permitió descubrir los oscuros secretos y manipulaciones que se ejercen contra las jóvenes que convierten sus cuerpos en bombas humanas. Algunas declaraciones de esta mujer conmovieron al mundo. Bajo sus órdenes fueron entrenadas alrededor de 80 mujeres, de las cuales 28 cumplieron el siniestro objetivo de morir y matar explosivamente.
Se llama Samira Ahmed Jassim. Es una mujer iraquí de 51 años y, según la policía de su país, es la instigadora de los asesinatos de decenas de sus compatriotas.
La policía informó el martes que esta mujer se dedicaba a reclutar y entrenar a otras mujeres para que cometieran atentados suicidas en todo el país. Según fuentes de seguridad, entrenó a más de 80 mujeres y al menos 28 de ellas cometieron efectivamente atentados haciendo estallar los explosivos que llevaban adosados en sus cuerpos.
El portavoz de los servicios de seguridad de Bagdad, el general Qassim al Mussaui informó que Samira fue capturada hace dos semanas, no dijo dónde. Pertenecía, según este funcionario policial, a Ansar al Sunna, un grupo islamista suní ligado a Al Qaeda que ha cometido numerosos atentados y asesinatos en Irak tras la invasión estadounidense en 2003.
"Según nuestra información y testimonios de residentes, esta mujer supervisó personalmente el entrenamiento de más de 80 mujeres terroristas en Bagdad y en la provincia de] Diyala", dijo Mussaui.
Diyala es una provincia situada al Norte de Bagdad de mayoría suní que fue uno de los feudos de la insurgencia contra la invasión estadounidense. Mussaui mostró a los periodistas un video en el que la mujer, vestida con una abaya una tradicional túnica negra que cubre de la cabeza a los pies y que sólo deja ver su cara, confesaba haber entrenado a una mujer que atentó contra una comisaría de policía en Diyala. Podría referirse a un atentado cometido por una mujer en abril de 2007 que acabó con la vida de 17 personas en Muqdadiya. "Me la presentaron, empecé a hablar con ella", dice Samira en el video sobre la terrorista suicida.
El relato presenta una oportunidad poco usual de conocer el funcionamiento de las redes que buscan y entrenan a mujeres suicidas, últimamente una de las herramientas más poderosas de los insurgentes a medida que tratan de mantener la lucha a pesar de todos los intentos de erradicarlos.
TODO UN RITUAL. En el video, Samira confiesa que preparaba mentalmente a las futuras terroristas para el sacrificio, que luego las entregaba a los terroristas que les suministraban el explosivo y luego las llevaba a los lugares elegidos para los atentados.
Según otro portavoz policial citado por EFE, el general Qasem Ata, Samira, que tenía el apodo de Um al Mamen (madre de los creyentes), dijo al ser arrestada que recibía órdenes de dos personas, identificadas como Harez al Saliui y Zaer al Saliui, quienes habían sido capturados anteriormente.
Con la mejora de la seguridad en Irak, sobre todo en 2007 y 2008, los grupos insurgentes y terroristas incrementaron el uso de mujeres suicidas porque pasaban los controles de seguridad con mayor facilidad. Los policías no podían registrarlas tan a fondo como a los hombres debido a las estrictas normas morales. Durante el año pasado, la provincia de Diyala y su capital, Baquba, fueron escenario de más de 20 atentados suicidas cometidos por mujeres.
Las hijas de Irak
Según la CNN, Samira Ahmed Jassim ahora se encuentra en la cárcel. Esta detención se considera un gran paso para frenar el aumento de mujeres terroristas suicidas, después que en 2008 se inmolaron más de 30.
Las mujeres siempre desempeñaron un papel importante en la insurgencia iraquí, ayudando a alimentar a los militares o escondiendo armas en sus propios hogares
Sin embargo, recientemente Al-Qaeda y otros grupos islamistas suníes han enviado cada vez más mujeres y niñas a ataques suicidas con bombas, ya que tienen menos probabilidades de ser detectadas en las búsquedas. De esta manera, el uso de mujeres en estos atentados fue una táctica muy común durante los años 2007 y 2008.
Por este motivo, los militares estadounidenses crearon un programa denominado `Hijas de Irak`, para buscar mujeres y evitar que se conviertan en terroristas suicidas.