Mientras centenares de personas trataban de recoger gasolina de un camión cisterna volcado, hubo una explosión repentina que los envolvió a todos en una bola de fuego, uno de los accidentes más letales que se hayan registrado en los últimos años en Kenia, con un saldo provisional de 113 personas muertas y unas 200 heridas, informaron las autoridades el domingo.
"Todos estaban gritando y la mayoría de ellos corrían" convertidos en antorchas humanas, dijo Charles Kamau, de 22 años, quien manejaba su vehículo por Molo, el sábado en la noche, cuando vio la carretera bloqueada por centenares de personas que tenía toda clase de envases, incluidos baldes y botellas de plástico, para conseguir algo del combustible derramado.
Mientras aguardaba a que se dispersara la multitud, Kamau vio que la gasolina se encendía con una explosión que se sintió a kilómetros de distancia.
El incendio fue causado al parecer por un cigarrillo encendido. No había suficientes camas de hospital, o bolsas para poner cadáveres. Decenas de víctimas de quemaduras eran colocadas el domingo en los pasillos de los hospitales.
El primer ministro de Kenia Raila Odinga dijo que tal vez alguien arrojó una colilla de cigarrillo que causó la explosión. Pero la policía dijo que la causa está bajo investigación.
Los atestados hospitales cercanos estaban llenos de víctimas, entre ellos niños pequeños, que sufrieron quemaduras horribles. Muchos yacían en el suelo, conectados a botellas de suero y gritaban de dolor mientras los médicos luchaban por salvarles la vida.
A través de helicópteros fueron enviados algunos suministros a los hospitales, desde bolsas para cadáveres y medicamentos adicionales.
Autos calcinados y ropa quemada estaban regados por el suelo, mientras que los restos del camión cisterna permanecían en la carretera de Molo, unos 170 kilómetros de Nairobi, la capital del país. Las autoridades revisaban el bosque incendiado en busca de cadáveres.
Explosiones similares son comunes en la vecina Nigeria, donde muchos residentes hacen perforaciones en tuberías de transporte de combustible para obtener gasolina a fin de usarla en sus cocinas o venderla en el mercado negro. En 2006, una explosión de gasolina mató a 200 personas en Nigeria.
AP