Guillermo Zapiola
Esta es probablemente la película a la que este año le van a robar el Oscar. De hecho ya se lo robaron, porque no figura en las candidaturas importantes (y Michael Shannon, que está muy bien en su nominada labor secundaria, difícilmente va a vencer al imbatible Heath Ledger de Batman).
Lo del "robo" es por supuesto un efectismo de primer párrafo, y falta ver algunos de los candidatos reales (en particular ¿Quieres ser millonario?, que se insinúa más allá de toda apariencia como el real favorito de la Academia) antes de hacer una afirmación definitiva. Pero es una forma de decir que resulta inexplicable, por lo menos, que Solo un sueño no aparezca entre las cinco candidaturas a mejor film (cuando está Benjamin Button), que su director Sam Mendes no esté entre los nominados en su rubro (y sí el videoclipero David Fincher) y que ni siquiera figure Leo DiCaprio (quien no es objeto de devoción de este cronista pero hay que reconocer que consigue que su rostro exprese algo, a diferencia del impávido Brad Pitt).
El privilegio de no haber leído la novela original de Richard Yates evita tener que entrar en el juego de las odiosas comparaciones. ¿La película es igual, mejor o peor que el libro? Vale por sí misma: un devastador examen psicológico del derrumbe de un matrimonio, en ambiente norteamericano suburbano de los años cincuenta. El director logra, por primera vez en su carrera, el equilibrio dramático que viene buscando (y consiguió por trechos) en su obra anterior (más en Belleza americana; menos en Camino a la perdición; Soldado anónimo no estaba mal). Una de las películas del año.
Sólo un sueño
Ficha
EE.EE./Reino Unido 2008. Título original: Revolutionary Road. Dirección: Sam Mendes.
Libreto: Justin Haythe, sobre novela de Richard Yates. Fotografía: Roger Deakins. Música: Thomas Newman. Intérpretes: Leonardo DiCaprio, Thomas Newman, Michael Shannon, Ryan y Ty Simpkins, Kathy Bates.
Atención a...
El espléndido nivel del elenco. La cada vez más madura Kate Winslet proporciona un complejo, tridimensional retrato de su esposa soñadora e insatisfecha, y deberá estar muy bien en The reader para superar este nivel. DiCaprio rinde a sorprendente nivel en su papel del marido, y varios de los secundarios (en especial Shannon y Bates) están espléndidos.